18 ene 2011
Seguimientos e identificaciones para confirmar el "triángulo anarquista mediterráneo"
El año pasado se despidió con nuevas revueltas en diferentes países de Europa. Los sucesos que más llamaron la atención de medios, políticos y policías, fueron los numerosos envíos de paquetes explosivos a diferentes embajadas en Gracia e Italia, o a altos mandatarios de la comunidad europea, en los meses de Noviembre y Diciembre, lo que presumiblemente activó a los grupos de investigación policial sobre anarquistas y que desde el año 2000 buscan confirmar sus teorías sobre el "triángulo anarquista mediterráneo", en el que colocan a Italia, Grecia y España, como sus vértices o lados. A las detenciones producidas en Grecia y las investigaciones abiertas en Italia, en España se activaron los protocolos y vigilancias de personas que, para la policía española pudieran estar involucradas en dichas actividades.
Recientemente en Madrid, a principios de Diciembre, se llevó a cabo la Feria del Libro Anarquista y uno de los días, al concluir las charlas y las actividades, "casualmente" se produjeron algunas identificaciones de los asistentes.
Días después, en Barcelona, también se descubrió un operativo destinado a controlar los movimientos y contactos de personas de afinidad anárquica, que estuvo en activo algo más de dos semanas y en el que se detectaron al menos doce policías secretas haciendo los seguimientos. Es probable que este operativo y otros, sigan en activo y estén sobre los pasos de otras personas relacionadas con el medio anarquista, y que, ante los difíciles momentos que se avecinan, tener la suficiente información con la que elaborar y justificar un nuevo golpe represivo.
Cabe la posibilidad de que las identificaciones de Madrid sean una casualidad, pero es algo que no les puede pasar desapercibido, de la misma manera que a nosotras no nos puede pasar desapercibida una nota difundida por la policía federal de los USA, en la que ofrece recompensas por información sobre activistas de una larga lista de colectivos, entre los que se encuentran desde organizadores del Earth First o del movimiento de protesta contra el G-8, hasta Democracy Now o Feria del Libro Anarquista, pasando por los ya habituales Black Liberation Army (BLA) o el Partido de las Panteras Negras (BPP).
La información y su manipulación son instrumentos fundamentales para el desarrollo de la represión y se ajusta a los criterios que redactados en el mes de Marzo del pasado año 2010, por los países de la comunidad europea, con el nombre de "Instrumento para almacenar datos e información sobre procesos de radicalización violenta", cuyo titular viene a confirmar que esperan que las medidas de recortes sociales y de libertades, provoquen la radicalización de sectores concretos de la sociedad, entre los que señalan a islamistas y anarquistas.
La coincidencia en la redacción y aprobación de medidas, las revueltas en determinados países europeos y la aparición de operativos de control y vigilancia, no debieran pasar desapercibidos, ni dejarnos indiferentes.
16 dic 2010
Solidaridad con los anarquistas de Bielorrusia
Estxs activistas necesitan de vuestra ayuda para levantar una conciencia internacional sobre estas detenciones ilegales, organizar manis, escribir cartas a la embajada Bielorrusa, dar dinero para abogados, etc.
Se puede encontrar más información sobre esto en indymedia Belarus (en inglés):
Arrests of anarchists in Minsk (Tag):
https://belarus.indymedia.org/20707
A call for international solidarity with the social activists recently
arrested in Minsk (posted 2010-09-12):
https://belarus.indymedia.org/20988
The current events (constantly updated, last update 2010-09-28):
https://belarus.indymedia.org/21042
Contactos:
minsksolidarity@riseup.net
http://belarus.indymedia.org/blog/minsksolidarity
Compas de Barcelona han hecho la siguiente octavilla:
MIENTRAS QUEDE UNX DE NOSOTRXS, LA LUCHA CONTINUARÁ
Khimki es una localidad rusa por la que se extiende un bello bosque autóctono. Dicho bosque está siendo destruido por gracia de una empresa francesa que, en obvia connivencia con el gobierno ruso y la Iglesia, quiere construir una autopista desde Moscú a San Petersburgo, llenándola de hoteles, centros comerciales, gasolineras... devastando así todo el rico entorno natural que la región posee.
Ante esta enfrenta, vecinos/as de Khimki junto con anarquistas y antifascistas de Moscú iniciaron una lucha para salvar al bosque. En dicha lucha, el Estado ruso, como no podía ser de otra manera, se empleó a fondo: guerra sucia (atentados y mutilaciones a los principales opositores del pueblo), hinchas de fútbol nazis (para expulsar por la fuerza a lxs luchadorxs que habían ocupado el bosque para hacer frente a las máquinas que querían sepultarlo en cemento), obreros lameculos (que entraban con las máquinas e incluso se encaraban con lxs manifestantes), y, cómo no, seguridad privada y policía para proteger las obras, la acción de los nazis, y reprimir la disidencia.
En el marco de esta lucha, cada cual emplea sus armas, y así, desde el bando anarquista y antifascista se ataca el ayuntamiento de Khimki, con piedras, bengalas, y ráfagas de balas de posta, disparadas desde el interior de una manifestación de más de 500 luchadorxs que destrozaron la fachada del edificio del poder local.
Tras esto, el 3 de agosto, dos compañeros, uno anarquista y otro antifascista, Alexei y Maxim son detenidos y serán juzgados en octubre enfrentando penas de 8 años de prisión. Es en este momento cuando se inicia una campaña internacional por su liberación.
Así, en el marco de esta lucha, en la vecina Bielorrusia, algo más de un mes después es atacada con cócteles molotov la embajada rusa en solidaridad con Alexei y Maxim. Y nuevamente el Estado vuelve a responder, con la detención, varios días más tarde de 7 compañerxs anarquistas bielorrusos. Esto no puede quedar así, y nuestra mejor solidaridad debe ser, además de la ayuda material para lxs prisionerxs, la continuación de su lucha, que es la nuestra. La lucha cotidiana contra cualquier autoridad, contra la dominación.
Pero estos hechos no son aislados. El 14 de agosto en Chile, 14 compañerxs fueron detenidxs acusadxs de asociación terrorista y de la colocación de una veintena de las más de 150 bombas que han hecho explosión en el país andino contra intereses estatales y capitalistas, desde el 2004 hasta la fecha. Actualmente de lxs 14 compañerxs, 10 están en prisión a espera de un juicio en el que tendrán que enfrentarse a penas de entre 2 y 20 años. Y por si fuera poco, desde el 24 de septiembre, 4 de lxs 10 están en huelga de hambre ante un traslado penitenciario que busca minar sus fuerzas y su moral.
Y no son lxs únicxs que están en esta situación. En el propio país chileno casi una cuarentena de presos mapuche supera los dos meses de huelga de hambre por su liberación, la de sus compañerxs y la autodeterminación y desmilitarización del wall-mapu, terrirtorio al sur de dicho estado. En Suiza además, 4 compañerxs suizos e italianos también están encarceladxs y en huelga de hambre acusadxs de ataques de “tinte anarco-ecologista” y en Grecia, además de lxs varixs presxs anarquistas y rebeldes de la lucha social que lleva viviendo ese país desde hace más de 2 años, 4 compañeros más están siendo juzgados en Tesalónica por los disturbios ocurridos durante una cumbre de la UE en 2003, enfrentándose a penas que van desde los 3,5 a los 8,5 años de prisión.
Porque todas estas luchas son una misma lucha: contra la dominación y sus planes de saqueo y depredación de la especie humana y de las demás especies del planeta, de sometimiento al ser humano y a la naturaleza, para lucro de unxs pocxs privilegiadxs y para saciar las ansias de beneficio y poder de una sociedad enferma y de todxs sus patéticxs defensores, a muchxs de lxs cuales, aun siendo pobres y oprimidos, les gustaría ser ricxs y opresorxs.
Ante estos ataques por parte del poder, hemos de responder, no sólo desde los movimientos anarquistas y subversivos, sino desde todos aquellos individuos que viven su día a día bajo la bota de la dominación, con más firmeza, más lucha y más solidaridad. Porque todas las luchas son una. Libertad para lxs compañerxs anarquistas, antifascistas, mapuche y rebeldes en general encarcelados a lo largo y ancho del mundo.
¡Muerte al Estado y viva la Anarquía!
Individualidades anarquistas
7 oct 2010
Absurdo, insólito, anarquía, surrealismo y creatividad marcan a la revolución de Islandia -un resumen de los hechos
Desde mediados de esta década se vio gradualmente un influjo de capital en Norteamérica y en Europa, a lo que Islandia no estaba exenta. Los islandeses incrementaron su desarrollo y para el 2008 contaban con la mejor calidad de vida en el mundo. Muchos argumentan que esta infusión de capital (dinero electrónico y en calidad de préstamo) era parte de un plan económico ideado para endeudar países (a sus ciudadanos), lo que más tarde se llamaría la burbuja financiera.
De hecho, en octubre 2009 los tres bancos principales de Islandia se declararon en bancarrota; la Bolsa suspendió su actividad cuando sus valores se hundieron más de un 70% y la corona islandesa perdió más de la mitad de su valor. El país quedó en la quiebra.
Cabe notar que no hubo una protesta pública inmediata por parte de la gente. Los islandeses no sabían protestar; la última manifestación que hubo en Islandia fue en 1949 contra la OTAN. Hörður Torfasson, artista, escritor y cabecilla de un movimiento ciudadano, comentó al diario Tiempo que a las primeras protestas apenas acudían 15 personas. En aquellos días la gente que pasaba les preguntaban qué estaban haciendo.
Pero ya para el 22 de enero, más de 2.000 personas encararon a la policía frente al Parlamento y les lanzaron pintura, huevos, zapatos. La imagen fue insólita: la policía, nerviosa, no supo cómo gestionar la situación, en sesenta años no habían tenido ninguna carga policial.
Las manifestaciones continuaron y crecían día a día hasta que un joven anarquista se le ocurrió trepar el tejado del Parlamento y sustituyó la bandera nacional por la enseña de la cadena de supermercados Bónus: un trapo amarillo con un cerdo sonriente en el centro. Pasó más de un día hasta que los políticos se percataron de este hecho e inmediatamente intentaron criminalizar a los manifestantes como “terroristas”.
Finalmente esta acusación fue aplacada por otros gobernante que decían “no es el momento de buscar responsables” -nunca quedó claro si estos gobernantes se referían a los manifestantes o a ellos mismos.
Sin embargo, a partir de allí la actitud de los manifestantes cambió, ante la amenaza de ser acusados nuevamente, cada vez que tenían un roce con la policía, iban a comprar flores y luego se las regalaban a los policías, desarrollaron una suerte de diálogo con las fuerzas del orden.
“No digo que sea bueno, pero hasta que no hubo altercados no se han acelerado las cosas”, confiesa Stefan Valber, dueño de una tienda de ropa y diseñador de una camiseta con el rostro del primer ministro británico, Gordon Brown, y la leyenda Brown (marrón) es el color de la caca, que ha sido un éxito de ventas debido a la irritación islandesa con el Gobierno inglés. En octubre los británicos aplicaron a Islandia la ley antiterrorista para congelar los movimientos de sus bancos y salvar el billón de libras que ahorradores e instituciones inglesas habían invertido. Aparte de haberlos dejado arruinados, ponian a los islandeses en la lista de los "malos" junto a Corea del Norte, Sudán o Al Qaeda.
Lo Económico y lo Político
Para esa fecha el Fondo Monetario Internacional se hizo cargo. Islandia pasaría a ser el primer país occidental en recibir un préstamo del FMI desde 1976 y su deuda externa sería ahora nueve veces su PIB. El que se encargó de firmar esta odiosa deuda fue Davíð Oddsson posiblemente un cómplice de este plan de endeudamiento. Oddsson era el gobernador del Banco Central islandés desde 2005 y la persona que más tiempo estuvo tocando poder en la isla: fue primer ministro de 1991 a 2004, ministro de Exteriores y alcalde de Reikiavik durante casi diez años.
Fue Davíð Oddsson quien más presión puso al primer ministro Geir Haarde, para pagar la deuda a la corona inglesa y holandesa con el préstamo del FMI, algo que en principio Haarde estaba de acuerdo. Y fue el primer ministro mísmo junto a sus secuaces que aprovechando aquel momento de crisis iniciaron los trámites para ingresar a la Unión Europea, a pesar que año tras año los sondeos indicaban que el pueblo islandés tenía menos interés que Irlanda en pertenecer a la UE.
El momento era clave, se vendería al pueblo islandés la integración a Europa como la solución a la crisis. Los altos “jefes” de la UE estaban dispuestos a aceptarlos en un proceso rápido, pero tenían que pagar la deuda, o sea, quedar endeudados. Esa posibilidad se vio frustrada cuando el primer ministro bajo una enorme presión popular decidió llamar a un referendo para pagar la deuda, a lo que el pueblo dijo "NO" y el proyecto Europa se estancó.
Inmediatamente, al no encontrar una salida, el primer ministro convocó elecciones para el 9 de mayo, además anunció que sufre de cáncer y que no se presentaría. Para esos días se abarrotaban cerca de 10.000 personas en la plaza del Parlamento y gritaban infatigablemente “¡No podemos esperar más, los queremos fuera ya!”. Días más tarde, dimitía el ministro de Comercio y admitía responsabilidades. Finalmente, dos días después, se disolvía la coalición de gobierno dimitiendo todos sus representantes.
Revolución
Después de una semana de incertidumbre, la socialdemócrata Jóhanna Sigurðardóttir toma las riendas de lo que sería el primer Gobierno de izquierdas de Islandia, con un Ejecutivo en minoría formó una coalición con Los Verdes izquierdistas.
“Vamos a tener mucha presión”, reconocía Katrín Jakobsdottir, nueva ministra de Educación. Los Verdes son una izquierda de clases y antieuropeísta, que nunca han tocado el poder, lo que les convierte en las únicas manos inocentes. “Lo que tenemos que hacer es revisar el préstamo del FMI y ayudar a las familias” ... “Hay que buscar métodos nuevos”, comentaba Jakobsdottir, la ministra más joven, con 32 años.
La presión no sólo ha sido a cacerolazos. Sigurdur Sigurdsson forma parte de un grupo ciudadano que aún ni tiene nombre pero sí muy claro lo que quieren: una nueva Constitución para Islandia. “Políticamente somos muy diferentes, no queremos ser políticos, pero nuestra prioridad es la reforma de la ley electoral a fin de crear un sistema de democracia directa. Nuestra constitución es de 1944 y es una copia de la danesa. Hay que redactar una nueva.”
ACTUALMENTE Y EN DESARROLLO
Artistas Políticos
Para las elecciones municipales de este año un grupo de artistas formó un partido político. Con sólo seis meses de anticipación, músicos, escritores, dramaturgos, actores y gente del medio de la cultura conformaron el partido “The Best Party” (El Mejor Partido) en vistas a presentarse por la alcaldía de Reykjavík. La Capital de Islandia con un 60% de la población es un puesto clave, es la antesala para la liga mayor y para el puesto de primer ministro.
El Best Party desarrolló un programa de gobierno creativo arraigado en estrategias del arte, que van desde el dadaísmo hasta la internacional situacionista; sus promesas electorales eran: Eliminar la droga dentro del parlamento para el 2020 - Subvenciones sociales para los perdedores - Toallas gratis en las piscinas públicas; prometían que Reykjavík volvería a tener toda su “onda” y agregaban... "podemos prometer más, ya que de todos modos no lo vamos a cumplir”.
El candidato, artista y reconocido cómico Jón Gnarr, se presentaba hábilmente frente a las cámaras haciendo la oratoria aburrida y vacía de los políticos “normales”. Indicaba que lo suyo era serio con un discurso algo rimbombante llamado “transparencia sostenible”. En otras palabras prometiendo un programa transparente; con corrupción pero transparente.
De acuerdo con Eirikur Bergmann, especialista en ciencias políticas, el Best Party tiene sus orígenes en un grupo de punks y rockeros que se juntaban cerca de la estación central de autobuses en el Reykjavík de los años 80. Islandia era una sociedad cerrada y conservadora en aquellos días. Este era un movimiento de rebeldes y de allí salieron los artistas más creativos de Islandia -comentó Bergmann al Financial Times.
Lo mas increíble de esta historia es que el Best Party GANÓ LAS ELECCIONES y por lejos de los partidos tradicionales.
Esta victoria pone en evidencia la falta de credibilidad que tienen los políticos y la política misma, en ojos de toda la ciudadanía.
Jón Gnarr el jefe del partido y su gabinete (artistas, parientes y perdedores) se hicieron cargo de la alcaldía de Reykjavík el pasado 15 de junio. Ya van por su segunda semana de gobierno.
El ahora alcalde Jón Gnarr en su discurso inaugural prometió no cumplir con sus disparatadas promesas electorales, pero en línea con la política nacional de la primer ministra Jóhanna Sigurðardóttir insistió en su idea de un barco cárcel en altamar para poner a banqueros y políticos corruptos. Habló de la continua necesidad de una revolución cultural (a notar que Islandia aún destina el 1.14% del presupuesto nacional para la cultura, el porcentaje más alto que cualquier otra nación). También elaboró sobre los valores humanos -el derecho a vivir y la responsabilidad de dejar vivir- resaltando la urgencia de cambiar la sociedad desde las bases, explorando ideas del anarquismo bajo la lupa de un surrealismo socialista.
La Primer Ministro
Jóhanna Sigurðardóttir una ex azafata de 66 años que ocupó durante ocho años el Ministerio de Asuntos Sociales y asumió de manera interina la máxima jefatura de su país durante la crisis de febrero 2009. Meses más tarde fue confirmada en su cargo por voto público, en las elecciones de abril 2009.
Jóhanna Sigurðardóttir es lesbiana y no es un secreto o un tema que se esconde. Su compañera Jonina Leosdottir está siempre presente en actos oficiales o cuando el protocolo lo requiere como en el caso de cualquier otro jefe de estado.
Numerosos medios que se han hecho eco de la noticia y clasificaron a Sigurdardottir como la primera cabeza de Gobierno abiertamente gay de la historia. "Nuestra organización no monitoriea a todos los líderes gay, aunque personalmente no recuerdo a ningún Primer Ministro homosexual anterior a este caso" asegura Juris Lavrikovs, de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas en Europa".
La semana pasada, el 26 de junio, el gobierno de Jóhanna Sigurðardóttir legalizó el matrimonio entre individuos del mismo sexo, convirtiendo a Islandia en el sexto país europeo en esta avanzada.
De esta manera, la decisión del parlamento, que fue unánime (49 contra 0), eleva la última cláusula de la legislación islandesa donde ciudadanos eran tratados diferente por su condición de género.
A modo de revaluar todo el sistema legislativo y electoral la Primer Ministro reconoció y apoya a una asamblea auto-constituida de ciudadanos que busca definir las pautas paraelaborar una nueva constitución islandesa.
Otra iniciativa reciente de esta primer ministro, es la investigación de la deuda odiosa de capitales de la corona inglesa y holandesa, como así las condiciones del préstamo del FMI. El gobierno de Sigurðardóttir ha convertido a Islandia en el primer país europeo que no premia a los banqueros sino que los mete presos, ya mandó arrestar a varios y ha pedido a la INTERPOL una orden de detención para muchos que se fugaron.
Tan avanzadas están estas investigaciones que arriesgan poner en tela de juicio a la gran estructura económica (y política) europea. Por ejemplo en julio 2009 en medio de su crisis, Islandia fue rechazada a integrar la comunidad europea, a menos que el gobierno ignorase el referendo que favoreció el No pagar la deuda a los banqueros. Hoy nada ha cambiado, pero recientemente la UE bajo la dirección de España ha decidido aceptar y apresurar las negociaciones de adhesión con Islandia. Obviamente una integración con la UE implicaría nuevas legislaciones que podrían silenciar las investigaciones islandesas sobre las finanzas internacionales. Y al mismo tiempo podría redireccionar a un gobierno que se está mudando muy a la izquierda.
Paraíso de Medios de Información
La reciente y más innovadora estrategia en la que trabaja este gobierno consiste en crear un 'refugio' informativo. Islandia acogerá y protegerá en su territorio a servidores y portales de la red que publican diversa información secreta y comprometedora, recibida de fuentes anónimas -un paraíso informático, libre de toda presión.
Este proyecto de ley, llamado la Iniciativa Moderna Mediática Islandesa (Icelandic Modern Media Initiative) fue aprobado unánimemente por el parlamento islandés (50 votos a favor, 0 en contra y 1 abstención).
La meta de este proyecto es “fortificar la libertad de expresión e información, así como garantizar una fuerte protección para las fuentes y sus informantes”. El proyecto se basa en parte en las leyes de otros países, como Suecia, donde la revelación de la fuente de la información se considera un caso criminal. En sí el proyecto toma de otros países puntos innovadores de sus legislaciones para crear una extensa política que pueda proteger al periodismo de investigación.
“Podría constituir el catalizador de una necesaria reforma legislativa sobre la libertad de información a nivel global”, manifiesta el sitio Index en Censorship o como expresa la parlamentaria europea y ex magistrada Eva Joly, “la iniciativa estimula la integridad y la transparencia por parte de los gobiernos” de modo que Islandia podría convertirse en un disparador de nuevas actividades mediáticas internacionales de todo tipo.
El iniciador de este proyecto es John Perry Barlow, experto tecnológico y partidario de la libertad de Internet, fundador del sitio wikileaks. Barlow está buscado para ser detenido por el gobierno de los EEUU bajo la acusación de haber divulgado materiales militares clasificados.
El material que desató la ira del Departamento de Estado es un video que puede verse en www.rnw.nl/espanol/article/eeuu-wikileaks y que muestra claramente un bombardeo desde un helicóptero estadounidense a ciudadanos indefensos en la ciudad de Bagdad. Su caso se calentará aún más dado que la próxima semana tiene previsto divulgar un segundo video que muestra al ejército estadounidense acribillar a más de 100 civiles Afganos, incluido niños. John Perry Barlow, ante las amenazas del ejército estadounidense ha recibido la protección del gobierno de Islandia, un desafío nuevamente sorprendente para un país que no tiene ejército.
Extraído de alasbarricadas.org
23 abr 2010
¡TAMARA SALE EN LIBERTAD!
16 abr 2010
Sobre anarquismo y sindicalismo
Es un hecho evidente para cualquier mente mínimamente despierta que el anarquismo no anda a estas alturas de la historia precisamente boyante, y que si se analiza la tendencia de los últimos treinta años, ésta indica que somos cada vez menos los que suscribimos y hacemos propios los planteamientos libertarios. Si yo milito en una organización sindical, y si lo hago además no a pesar de, sino porque soy anarquista, es porque no se me ocurre planteamiento mejor que la lucha de clases para hacer valer aquello que dijo Kropotkin de que "el anarquismo no viene de las universidades... el anarquismo nació en el seno del pueblo; y continuará pleno de vida y de poder creativo tan sólo en la medida en que permanezca como cosa del pueblo". Me hago cargo de que el anarquismo no puede jamás definirse exclusivamente como una cuestión de clase, y de que en la categoría de "pueblo" entra mucho más que el conjunto de los trabajadores por cuenta ajena (que es a quienes pienso que pertenece el terreno sindical por excelencia, pese a que la tendencia hoy sea de admitir a cualquier persona siempre y cuando no explote a nadie), pero espero que se tenga en cuenta que simplemente trato de defender una postura que no tendría, en principio, por qué excluir más que aquellas que le fuesen abiertamente antagónicas.
Como venía diciendo, reitero que en el presente ya no puede decirse que el anarquismo sea una "cosa del pueblo", en la medida en que nuestras ideas a penas tienen incidencia sobre la mayoría de nuestros congéneres. Tenemos, por lo tanto, varias opciones. Voy a ceñirme exclusivamente a las que tocan el modo de acabar con la explotación económica: una, "echarse al monte", tal como propone el primitivismo, y renegar de la sociedad, dándola definitivamente por perdida. Encuentro un inconveniente serio en el hecho, aparentemente omitido por la teoría primitivista, de que el capitalismo basa su propia existencia en la necesidad de una expansión y un "progreso" continuos, por lo que no cabe huída posible, sino que a largo plazo nos veremos obligados a la confrontación directa queramos o no. Otra posibilidad es la que plantea la línea insurreccionalista, a mi juicio heredera directa del ilegalismo de finales del siglo XIX y de experiencias del tipo de la Banda del Matese en Italia. Actuar sin miramientos y mediante pequeños grupos contra todo lo que tiene esta sociedad de injusto es algo a lo que no puedo plantear ninguna objeción ética ni ideológica, siempre y cuando no quede la cosa en mero papel mojado. No obstante, por una cuestión estratégica, pienso que los actos insurreccionales o ilegalistas, los "bellos gestos", como se denominaban antiguamente, no sirven demasiado para aproximarnos a la sociedad que queremos más que cuando ya existe, en el momento de producirse dichos actos, un amplio tejido social que, lejos de rechazarlos a la voz de lo que mande el telediario, los comprenda (caso, por ejemplo, de la actuación de Los Solidarios en los años 20-30). Entre tanto, y repitiendo una vez más que no parto de objeción ética o ideológica alguna, a lo más que pueden conducirnos es a la cárcel, y a que el pueblo al que necesitamos ganarnos nos condene de antemano.
Queda, pues, la opción sindical. Confieso que nunca ha sido lo que más me ha pedido el cuerpo, y que sería mucho más feliz dedicándome a actividades menos rígidas y desagradecidas, como las que pueden plantearse en un centro social o un ateneo, moviéndome siempre exclusivamente entre quienes me fuesen afines. Si no lo hago, es por una cuestión de pragmatismo acorde con nuestros objetivos. ¿Qué queremos? En el ámbito económico, queremos que no haya explotación y que se frene la dinámica ultradesarrollista que va camino de arrasar el planeta entero. Asumiendo que hoy la mayoría de la gente responde al calificativo castizo de "garbancero", pienso que ésa es una importantísima vía a utilizar. Se trataría, pues, de que todos aquellos anarquistas que trabajamos por cuenta ajena nos planteásemos por objetivo comenzar por conquistar pequeños avances en el lugar de trabajo de cada cual sin renunciar a nuestros fines, de tal modo que quien se sumase a nuestras iniciativas tuviese siempre el acicate de exigir más, más y más, empezando por reclamar menos horas de trabajo con igual salario y concluyendo con la defensa de las aspiraciones más elevadas que hemos concebido. Se trataría también de que por este proceso, el hombre de a pie fuese perdiendo el miedo a arriesgar y luchar, ese miedo cerval que Franco contribuyó enormemente a inocular en la mentalidad de los españoles, y que sólo se puede erradicar mostrando mediante el propio ejemplo que cuando se lucha también se pueden ganar cosas tangibles, concretas y materiales. Hasta cierto punto, avala mi planteamiento el hecho de que el sindicalismo no naciese estrictamente ligado al anarquismo y sin embargo, sí que se declarase en último término tan antiestatista como anticapitalista, al menos hasta el advenimiento de la Primera Guerra Mundial y la posterior deriva reformista de la cuna del sindicalismo; el movimiento obrero francés. Incluso autores y militantes cuyos planteamientos no comparto en buena parte, como Sergio Pannunzio, Edóuard Berth, o Hubert Lagardelle (el Lagardelle joven, no el viejo advenedizo que sería después colaborador del gobierno de Vichy), que eran a un tiempo sindicalistas revolucionarios y declarados antianarquistas, coinciden en su rechazo del Estado y en la necesidad de que la sociedad socialista que se construye mediante el sindicalismo se le oponga sin ambages.
No estoy haciendo nada más que repetir una receta que es ya muy vieja; la de las razones que conducen a un anarquista, sin menoscabo de su individualidad, a integrarse e impulsar con denuedo un movimiento con vocación de masas y que no hace bandera del enfoque específicamente ideológico. Así que, como corolario, repito también otra idea igualmente vieja: la de que si somos capaces de suministrar, de entre nosotros mismos, a los mejores luchadores del ámbito sindical, será posible enlazar esto (lo sindical) con aquello (el anarquismo), como ya ha sucedido en otras épocas de nuestra historia, y como hoy no sucede, en buena medida, porque muchos de quienes se declaran anarquistas, incluso anarcosindicalistas (puesto que no es un mal del que la CNT quede indemne) optan deliberadamente por no actuar en su propio centro de trabajo, aun si trabajan por cuenta ajena y comprueban que son explotados, incluso de forma ilegal.
Me restaría, por último, la cuestión del cooperativismo. A este respecto, soy de la opinión de que la cooperativa puede servir a quienes la integran para salir del paso en un momento puntual, pero que en modo alguno sirve como motor de lucha y de transformación. No sirve, porque en lugar de plantear el conflicto contra el patrono y en su propia empresa, que es donde se le puede hacer verdadero daño al empresario concreto, con nombre y apellidos, y donde por lo tanto es más factible obtener pequeñas victorias, plantea "salirse" en la medida de lo posible de las reglas que rigen el mundo laboral, generando otro mundo laboral, paralelo a un tiempo que integrado en la sociedad. Digo que me parece que no sirve, porque lo que se consigue con esto es trocar un enemigo concreto en difuso, pasar de tener por rival a ese empresario con nombre y apellidos, o en cualquier caso a esa junta de accionistas, a tener como enemigo "el mercado laboral", en general. Y es que de las reglas del mercado laboral no escapa ninguna empresa, sea cooperativa o no. Si una cooperativa quiere producir lo suficiente como para que sus integrantes puedan mantenerse, debe regirse por la ley de la oferta y la demanda y ser competitiva, y ¿con quién compite? con el resto de empresas del sector, la mayoría de las cuales dispondrán de legiones de asalariados, de modo que en último término la intensidad y la duración de la jornada del cooperativista será en promedio idéntica a la del asalariado. Quizás, y sólo quizás, disfrute de mejor salario al no haber un patrono que se guarde plusvalías, pero también estará expuesto al riesgo de las "fluctuaciones del mercado", de un mercado cuyo sistema de funcionamiento no es en absoluto justo y al que es imposible combatir si no es mediante el enfrentamiento con el empresario, que es el tipo de individuo cuya suma constituye la clase patronal, siendo ésta a su vez la que determina hoy en día las políticas económicas (y muy especialmente al no existir ningún movimiento obrero articulado y con capacidad de oponer resistencia).
Por otro lado, debo decir que una vez más encuentro avales en la historia: la tentativa de, en el contexto general de la sociedad capitalista, generar espacios regidos por principios completamente diferentes de los del liberalismo económico constituyó una de las primeras prácticas de los socialistas utópicos, como bien podrían ejemplificar las comunas icarianas de Cabet, o los falansterios fourieristas, por citar sólo dos casos. El hecho es que todos estos experimentos terminaron en el fracaso o en la bancarrota, y que fue en parte fruto de esto el hecho de que quienes les sucedieron, optasen en buena medida (al menos en Europa) por la elección táctica de la guerra entre asalariado y empleador como motor de avance hacia el mismo fin de sus antecesores: el socialismo, la sociedad sin amos ni esclavos.
Salud.
Condenado
MANIFESTACIÓN ANARCOAGRÍCOLA
UNA ALIMENTACIÓN LIBRE DE TRANSGÉNICOS
Sábado 17 de Abril a las 11:30h Puerta de Alcalá
Más info en: http://ecologismo-vs-capitalismo.blogspot.com/2010/03/comunicado-del-bloque.html
21 ene 2010
VELADA ANARQUISTA DEL ATENEO SIERRA Y LIBERTAD UAR-Villalba

Velada Anarquista organizada por el Ateneo Sierra y Libertad de la UAR-Villalba.
Viernes 29 de enero desde las 17:00 de la tarde en el CSOA La Fábrika.
5 ene 2010
Acciones en Xixón
Dichas acciones, pequeños gestos, las enmarcamos dentro de la lucha cotidiana contra el sistema capitalista. La realización de estas y de otro tipo de acciones está al alcance de todo el mundo, por lo que animamos a su generalización y, en definitiva, a enseñarles los dientes a empresarios, jueces, maderos, traficantes, políticos, sindicaleros, periodistas… Con ellas visibilizamos a los enemigos del proletariado y de la Revolución social. Entendemos que la crisis económica no le puede salir gratis a los diversos gestores del capitalismo y que, por lo tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados ante el deterioro constante de nuestras condiciones de vida.
En primer lugar, el cierre de la oficina del INEM en la Casa Sindical. Con el ataque a esta institución estatal, por lo demás vaciada totalmente de competencias progresivamente desde hace años, practicamos la resistencia activa frente a la guerra de exterminio que el Estado y los diversos gobiernos burgueses (de la sigla que sean) sostienen contra el proletariado y, por ende, contra la humanidad. Nada debemos esperar del Estado que no sea desprecio y tomaduras de pelo. No les necesitamos, tomemos lo que es nuestro.
En segundo lugar, el cierre de la propia Casa Sindical. Los sindicatos son una herramienta fundamental de la que se vale el Capital para encauzar como es debido las reivindicaciones del proletariado, contribuyendo con ello al desarrollo armónico de la economía. Los paripés a los que nos tiene acostumbrados el sindicalismo no pueden maquillar sus miserias así como tampoco podrán frenar nuestros deseos de arrasar con el trabajo asalariado y con la economía. La actuación digna o las buenas intenciones de X sindicato o afiliados no bastan para modificar el papel histórico del sindicalismo como garante de la economía capitalista. Allí donde podamos y sepamos, debemos superarlo. No lo necesitamos. Autoorganicémonos, tomemos lo que es nuestro.
NI CAPITALISMO SALVAJE NI “ECONOMÍA SOSTENIBLE”. NI CAPITALISMO VERDE NI CAPITALISMO ROJO.
SI LA ECONOMÍA ESTÁ EN CRISIS, QUE REVIENTE.
POR LA EXTENSIÓN DEL SABOTAJE.
POR EL COMUNISMO, POR LA ANARQUÍA.
Los Reyes Magos
18 dic 2009
Creación de un Nuevo Colectivo en Asturies
"En este año 2009, en pleno apogeo de la crisis del sistema capitalista y de la sociedad del espectáculo, un grupo de personas decidimos organizarnos para tratar de aportar una patada más a toda la basura que nos rodea, mientras las luchas se multiplican en todo el mundo.
Somos hijas de la pesadilla de la postmodernidad, de los gurús del fin de la historia, del fin de la lucha de clases, de un vaticinado futuro de felicidad y prosperidad, de la extensión de la “libertad duradera”.
La realidad ha sido bien distinta y bien terrorífica. Nosotras no vimos morir en la cama al Dictador, no “abarrotamos” las calles para consolidar la democracia ni la Constitución (¿o quizá no era por eso?), no nos tocó trabajar en Ensidesa ni en la minería, pero hemos visto y hemos vivido la crudeza del sistema capitalista en este “primer mundo”.
Hemos nacido en una tierra castigada como es Asturias. Para nosotras el fenómeno de la crisis no es tan nuevo o no debería serlo, pues hemos vivido en ella desde nuestro nacimiento. Hemos contemplado las consecuencias de las reconversiones industriales y asistido al complejo proceso de dislocación de toda una era y una concepción de las relaciones laborales y del mundo del trabajo, por lo que nos ha tocado vivir en el fango de la precariedad, de la insolidaridad, de la multiplicidad de subcontrataciones, trabajos en negro, horas extras, ausencia de vacaciones, despidos salvajes e incapacidad muchas veces de plantarle cara a todo ello.
Hemos visto al movimiento obrero asturiano, al igual que al de buen parte del mundo, batirse en retirada ante un proceso global ante el que seguramente su derrota estaba asegurada. Hemos pasado de la Asturias legendaria de la mina y la dinamita a la Asturias de la prejubilación, del clientelismo, del narcotráfico, de los centros comerciales y de la desmovilización.
Asistimos (y seguimos asistiendo) a la dislocación de la clase obrera. Acabó el tiempo de las grandes fábricas y de los miles de empleados más homogéneos de cara a la resistencia. Hoy es una suerte que la mayoría de compañeras que tenemos al lado se sienta identificada con nosotras pues seguramente pertenezca a otra empresa, tenga otro contrato, otros intereses o nos vea directamente como a una enemiga.
Este proceso de atomización fue contestado en diversos grados durante la década de los 90 y debería seguir siendo un objetivo para nosotras, intentando reagrupar al proletariado no ya mediante un llamamiento a la “reindustrialización” ni cosas por el estilo sino construyendo en la calle una comunidad de intereses y complicidades entre todas aquellas interesadas en poner fin a toda esta pesadilla de capitalismo salvaje, mediocridad y basura.
Hemos contemplado el fracaso de las vanguardias de distintos pelajes destinadas a salvarnos, de los límites y miserias del sindicalismo, “amarillo” o “radical”. En ambos casos, no se supo estar a la altura o no se pudo.
No es tiempo de vanguardias dirigentes. No estamos interesadas en “guiar” a nadie ni ser las dirigentes de ningún movimiento. Decían hace bastante tiempo que la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos. Nos sentimos parte del común de la masa de las oprimidas y vejadas en la cotidianidad del salvaje “racionalismo” capitalista. El cambio social ha de ser colectivo y a un nivel horizontal.
Y es por ello por lo que decidimos organizarnos en estos días inciertos. En el ingente esfuerzo necesario para el fin de la sociedad de clases (aún vigente si los árboles no nos impiden ver el bosque), del trabajo asalariado y de la mercancía y, en consecuencia, por el establecimiento de una sociedad comunista de iguales, nos sentimos inspiradas por los distintos movimientos que han trabajado en esa dirección desde hace mucho tiempo.
Nos sentimos herederas del marxismo más consecuente, de la I Internacional, del primer sindicalismo revolucionario, de los movimientos libertarios, de las que se organizaron en soviets y en comités de fábrica en Rusia, de la Alianza Obrera asturiana, de toda la experiencia consejista, del situacionismo, de la autonomía obrera y, en definitiva, de todas las personas que han trabajado en el camino de la emancipación por encima de divisiones estériles e interesadas y de las miserias de las vanguardias políticas y del sindicalismo.
Entendemos que el camino es la autoorganización de todas aquellas interesadas en la lucha contra el capital y contra el Estado, desde sus distintos frentes. No llamamos a “organizarse” significando organizarse con nosotras.
Llamamos a un intento por el que las propias afectadas solucionen sus propios problemas, tarea en la que en cualquier caso intentaremos echar una mano, como no podría ser de otra manera.
Recapitulando, estamos por la autoorganización, a nivel propio y de las distintas luchas, por el asamblearismo, la horizontalidad, la acción directa.
Cansadas del proselitismo reinante en todo el espectro de la “izquierda radical”, no tratamos de captar gente en ningún sarao ni de ir con nuestra pegatina o bandera a ningún sitio. Agitación por nuestras ideas no debe ser proselitismo; las luchas deben ser autónomas y esta autonomía debe ser respetada.
Luchamos por el fin del sistema capitalista y de todas las formas de autoridad y, para ello:
Luchamos por la recomposición del proletariado sobre la base de la autonomía, de la confluencia de luchas y, en definitiva, de la superación de las barreras impuestas por el orden establecido en la lucha por su derrumbe.
Luchamos por la creación de espacios liberados dentro de este sistema, para lo cual apoyamos firmemente el movimiento de ocupación y su extensión.
Luchamos por la demolición de las cárceles, símbolo de la injusticia que crea el propio sistema, abarrotadas de presas sociales y políticas, pero no de banqueras, explotadoras ni responsables de la guerra sucia.
Luchamos por un mundo en el que podamos vivir, que el capitalismo se lleva por delante en su afán de lucro, por lo que estamos contra el desarrollismo salvaje.
Luchamos por el fin de la sociedad patriarcal y de la explotación de la mujer a todos los niveles.
Luchamos por la pervivencia y mantenimiento de la cultura popular y, en primar lugar, de nuestra cultura asturiana, así como por la recuperación de la memoria histórica de la clase obrera mundial en su lucha por la emancipación.
Por todo lo expuesto, llamamos a la construcción de trincheras de resistencia al orden dominante y al combate decidido por la abolición del Estado y del Capital.
Asturias, mayo de 2009.
1 Cosa o conjunto de cosas [de poco valor].
2 Persona o personas [que no merecen tenerse en cuenta].
3 Cría [de un pez].
4 Juerga, acción y efecto de pasarlo bien.
5 fam. Conjunto [de niños].
9 dic 2009
LOS ANARQUISTAS DE ASTURIES HACEN UN LLAMAMIENTO PARA QUE LOS MOVIMIENTOS LIBERTARIOS SALGAN A LA CALLE
PERO NA CAI, NEL TAYU, NA ESCUELA, U FAIGAS LA TO VIDA... NON NA PANTALLA, PORQUE LO DE LA PANTALLA QUÉDASE EHÍ.
ASALTEMOS LA REALIDÁ.
ESTRAPAYA'L TO ORDENAOR Y SAL DEL TO LLAR PA COÑOCER MUNDIU.
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Hacemos un llamamiento, para quela gente realice actos desolidaridad por toda Asturies.
PERO EN LA CALLE, EN EL CURRO, EN LA ESCUELA, DONDE HAGAS TU VIDA... NO EN LA PANTALLA, PORQUE LO DE LA PANTALLA SE QUEDA AHÍ.
ASALTEMOS LA REALIDAD.
REVIENTA TU ORDENADOR Y SAL DE TU CASA PARA CONOCER MUNDO.
8 nov 2009
Resultado del debate 'Desencuentro generacional y anarquía'
Desencuentro generacional y anarquía
Breve introducción
Al observar el llamado movimiento anarquista percibimos enseguida la ausencia casi total de una dialéctica intergeneracional (excepción hecha del anarcosindicalismo, que por el tipo de estructuras que utiliza sí permite más ese encuentro). Dado que la temática de las luchas de ayer y de hoy no ha cambiado esencialmente, han de ser otro tipo de elementos los que han provocado esta brecha. Parámetros superficiales como el aspecto de unos y de otros, el de los espacios en que nos reunimos y el de los medios a través de los cuales hacemos propaganda, los diferentes soportes más o menos modernos, el argot, y los eventos en los que nos relacionamos, pueden estar en la base de la cuestión, al encajar mejor o peor en ellos unas u otras franjas de edad. Pensamos que aun siendo hasta cierto punto natural la participación en grupos de la propia edad, no deja de ser sorprendente el hecho de que difícilmente coincidamos en los conflictos de un pretendido movimiento político. Llegados a este punto y aún conociendo la amplitud de este debate, no queremos dejar de preguntarnos si tal movimiento no habrá dejado de avanzar para permanecer estático y consolidarse como una moda más, girando en torno a un tipo de ocio determinado de marcado carácter juvenil, que no interesa a los mayores. Nos interesan también las razones que dificultan la comunicación en la dirección inversa. Creemos que, nosotros los jóvenes, permanecemos ajenos a lo que generaciones anteriores han aprendido de sus luchas y es en parte esto lo que nos lleva a repetir cíclicamente los mismos errores. Puede que, a su vez, tengamos algo que aportar a nuestros mayores. Este debate que proponemos pretende servir de estímulo para la reflexión acerca de cómo potenciar el diálogo entre generaciones de rebeldes e impedir que sean aspectos triviales e irrelevantes a nuestras ideas los que generen barreras entre nosotros.
Éstas son algunas de las preguntas que lanzamos a debate:
-¿Qué barreras hay entre lxs jóvenes y lxs adultxs? ¿Son tan esenciales como para que no pueda haber encuentro?
-¿Qué esfuerzo se exige a la gente más mayor para que se acerque a determinadas iniciativas y qué esfuerzo hacen lxs jóvenes para acercarse a esa gente más mayor?
-¿Hay realmente interés en que ciertos espacios dejen de ser casi exclusivamente juveniles?
-Los puntos de encuentro. ¿Cómo y dónde se puede romper la barrera de la edad? ¿Existen ya o hay que inventarlos?
Algunas opiniones y/o conclusiones desordenadas
Lo primero que quedó patente es que para lxs allí asistentes, la brecha generacional se ve como un problema y una limitación. Además coincidimos en que jóvenes y mayores estamos igual de afectadxs y perdidxs ante esta situación.
Hay que tener en cuenta en todo momento, que las vidas de lxs jóvenes y de lxs mayores son muy diferentes y, si bien hay muchos problemas comunes, no tiene mucho que ver la rutina diaria de un/a estudiante que vive con sus padres, o de una persona que vive okupando, intentando no trabajar y reciclando comida de la basura con la de una persona más mayor, que ha formado una familia y por tanto necesita más ingresos, lo que suele significar muchas horas de trabajo y muy pocas para dedicarse a otras cosas. Esto se refleja en hechos como que gran parte de lxs libertarixs mayores estén implicadxs sobre todo en el terreno sindical, mientras que lxs más jóvenes en general pasan porque no se identifican con esa problemática. O el ejemplo que se puso de la lucha contra el desmantelamiento de la sanidad pública: se comentó que a esas convocatorias la presencia juvenil es muy baja, lo cual tiene cierta lógica, ya que lxs jóvenes mayoritariamente gozan de buena salud, no tienen que acudir al sistema de salud y no perciben como una amenaza perder una serie de prestaciones sanitarias. Aún así, también se vio claro que nadie plantea que tengamos que vivir igual, ni tener los mismos gustos y hábitos, sino que hay mucho que compartir y estamos perdiéndonoslo todxs por no crear las condiciones que permitan ese encuentro.
Quedó patente que algunas personas más mayores no se acercaban más a las ocupaciones por la propia precariedad de los espacios y por el temor (debido al desconocimiento más que a otra cosa) de que en cualquier momento puede aparecer la policía a identificar o intentar desalojar, lo que les genera una sensación de indefensión.
Aunque lo que más veces apareció como factor clave es la falta de proyecto que padece el movimiento anarquista (si es que existe como tal) en la actualidad. Para que la gente, independientemente de su edad, se sume a algo, tiene que haber algo a lo que sumarse. Quitando casos muy concretos, se ve una falta de objetivos definidos y palpables que hace que los colectivos y proyectos tengan una vida muy corta. También la falta de análisis a la hora de plantear los proyectos, moviéndonos muchas veces más por la inercia de lo que hacen lxs demás que por un planteamiento de nuestra actividad a corto y medio plazo, pensando en las necesidades que hay y en qué podemos aportar para cubrirlas. Esto, unido al éxodo masivo cuando se pasan los 25 años, edad en la que mucha gente acaba la carrera, se busca un trabajo y se va a vivir con su pareja, hace que sea muy difícil acumular experiencias y acabemos repitiendo los mismos esquemas de comportamiento una y otra vez. También dentro de este punto se habló del inmediatismo como un problema propio de la sociedad que vivimos y que nosotrxs reproducimos a la perfección, quemándose mucha gente por no ver resultados y dejando morir las iniciativas sin haberlas mantenido el tiempo necesario para que puedan dar sus frutos.
Se habló también de la figura de los ateneos, que cumplían esa función de espacios para la formación en los que sí se daba ese encuentro intergeneracional. Actualmente, fuera del ámbito anarcosindical, no conocemos muchas iniciativas de este tipo que estén funcionando. Sobre los posibles puntos de encuentro que se podían fomentar, la participación apareció como el que está más a nuestro alcance. No se trataría de cambiar ni adaptar discurso, sino de hacer partícipe o al menos contemplar esa posibilidad. Muchas veces la propia estructura organizativa con que se encaran las luchas impide que otras personas interesadas se sumen. No se trataría tanto de crear organizaciones mastodónticas perpetuas en el tiempo, ni necesariamente asambleas abiertas tan ansiosas de sumar miembros que acabe vaciándose de contenido, como de dedicarle un poco de tiempo a pensar también cómo pueden otras personas (más allá de nuestros grupos de afinidad) participar en las luchas que intentamos potenciar. A veces incluso nuestro discurso (no por lo que decimos, que es irrenunciable, sino por cómo lo decimos) deja poco margen a quienes no sean exactamente iguales que nosotrxs.
Por último una reflexión: lxs que ahora tenemos entre 20 y 30 años, algún día tendremos 50. En nuestras manos está empezar a crear un entorno, un discurso, unas formas organizativas, unos espacios en los que nosotrxs mismxs tengamos cabida el día de mañana.
Extraído de www.otromadrid.org
+info: http://klinamen.org:8080/magdalena/
6 oct 2009
DOS NÚCLEOS MÁS DE LA UAR EN MADRID
30 sept 2009
JORNADAS EN EL CSOA LA FÁBRIKA
El día 3 de octubre el colectivo anarquista Oveja Negra, miembro del Ateneo Libertario Sierra y Libertad realizará unas jornadas en el CSOA La Fábrika.A las 11:00 torneillo libertario de fútbol (equipos cerrados)
a las 14:00 comedor vegano
a las 16:00 taller de carteo con presxs
a las 16:30-17:00 proyección "Tierra y Libertad"
a las 18:30 charla sore economía libertaria (ponente: Mariano de Blas ICEA)
a las 22:00 concierto
Hip Hop
S2 Pose
Dail
Punk-Rock
Ahí se pudran
Bajo Zero
Sólo por 2€
27 sept 2009
LA ALDEA COMUNERA CUMBE CARIBE
En el corazón de Barlovento; en las montañas del cumbe ocoyta o Cerro elBachiller; montañas de exhuberancia casi mística y con un pasado deluchas, de quilombos, montoneras y cumbes; donde los negros escapaban dela esclavitud para crear sus espacios de libertad y que más tarde fuerontambién el refugio de las células guerrilleras en Venezuela; allí seencuentra esta hermosa experiencia libertaria: La Aldea Comunera Cumbe Caribe.
El domingo 20 de septiembre se realizó una jornada de trabajo colectivo; contribuyendo a la reparación de la escuelita de Chuspita.
Poniendo en práctica la democracia del monte, se decidió en asambleapopular cuales eran las necesidades y por donde iniciaríamos el trabajo. Se decidió por consenso en asamblea que no se pintaría hasta que no sereparase el techo.
Lo que se decidió fue que se limpiase la maleza que ya casi devoraba la Escuela. Y nos pusimos manos a la obra; haciendo del anarquismo praxispara construir teoría.
Sin jefes, sin amos, ni patronos; todos colaboramos con ese trabajo liberador; con machete en mano, abriendo brechas para la educación, limpiamos colectivamente la escuelita.
Después de ese trabajo; pues nada como un merecido baño en el río.
¡Por todas nuestras luchas!
¡Nuestro Camino es el de las comunidades!
Teseracto Bolivariano Anarquista Salom Mesa
http://www.toparquia.tk/
http://toparquia.blogspot.com/2009/09/conociendo-el-cumbe-caribe.html
Enviado desde Sorginkale
18 sept 2009
DEPORTADO EL COMPAÑERO ANARQUISTA FABIÁN DESDE MÁLAGA A BUENOS AIRES
El juzgado de instrucción número 3 de Torremolinos, gracias al juezIgnacio F. Angulo González de Lara, decretaba su secuestro legal en elC.I.E. La abogada de oficio número 2252, con su suntuoso despacho deArroyo de la Miel, en Málaga, no prestó especial interés ni motivación enla defensa del compañero. No llamó a ningún familiar del compañero niintentó recopilar ningún tipo de papel en defensa de Fabián. Se molestócuando se le insinuo que quizás se contara con otro abogado…Mención especial para Cruz Roja de Málaga; Fabián y su compañera habíanpedido en junio la solicitud del programa de retorno voluntario. Se lespidió un justificante por si pudiera ayudar en el caso. A la compañera selo denegaron; a otra persona “autóctona” se le concedió al instante… en unaparente caso de xenofobia descarada. Además, no figuraba en lado algunola petición que hicieron l@s compañer@s...
Ante la nulidad de la abogada de oficio, se decidió recurrir a la abogadade Cgt. Muy triste que no haya ni un solo abogado ni abogada anarquista nimínimamente simpatizante con la causa libertaria ni mínimamente solidari@.La abogada decía que había tiempo para recurrir, sin preguntar ni tansiquiera el nombre del detenido, ni el móvil de la compañera, ni casi nadarelacionado con el caso. Eso sí, su “solidaridad” tenía un precio de 300euros, como fondo mínimo… suponemos que precio especial para inmigrantesilegales sin recursos…
El lunes 7 de septiembre, la compañera acudió al estudio de la ilustreabogada ante una duda. La abogada le atendió… primero le cerró la puerta,y sin volverla a abrir la llamó por teléfono… humanidad extrema.El martes 8 de septiembre por la tarde se le envió un mensaje al móvil, yaque no atendía el teléfono. La abogada respondió la llamada al teléfonodesde el cual se le había enviado el mensaje el miercoles 9 de septiembrepor la tarde diciendo que Fabián no tenía la carta de expulsión, y quetodavía había tiempo… en este momento preguntó el apellido de Fabián… yel teléfono de la compañera de Fabián, el cual no tenía, pese a habérselodado dicha compañera. La abogada no sabía ni con quien hablaba… la personacon la que comunicó le informó a la abogada (tenía que ser al revés) deque Fabián tenía la orden de expulsión desde el martes 8 a las 8.30 de lamañana. Al cortar la comunicación, la maravillosa abogada llama a lacompañera de Fabián y le dice que ha averiguado por sus medios que Fabiantiene la orden… ahora ya es demasiado tarde. La abogada fue a ver aFabián, pero él ya sabía el rollo que llevaba… y pasó de escucharladirectamente. Decidió ahorrarse el billete y quebraderos de cabeza, viendoque tenía pocas posibilidades de salir, y de que si salía sería con cartade expulsión y con una multa.
La policía del C.I.E. puso trabas para entregarle ropa, libros, etc. Undía el alcalde de Málaga estaba en la iglesia de al lado, y se le informóde la situación, él intentó hacerse el loco… pero se le acabó informando.Dijo que iba a intentar ayudarlo. Se le dio un número de teléfono, al cualobviamente nunca llamó…La policía nazi-onal del C.I.E. dejó a Fabián ver su maleta sólo 2 díasantes de su deportación… le avisaron 40 minutos antes de que se acababasu secuestro. Arrancaba toda bandera que se colocaba fuera del C.I.E. Lapolicía nazi-onal siempre provocaba a las personas allí secuestradas… aFabián lo provocó buscándolo y preguntándole que quién se creía que era,que si se creía el Che Guevara… a un inmigrante uruguayo que se leocurrió responder a las provocaciones, los nazi-onales, en un gesto devalentía, lo llevaron a la sala de visitas y allí lo golpearon… unatortura más.La asistenta social del C.I.E. quería presentar un documento para acelerarla deportación y acabar con el secuestro, y el director le dijo quequienes eran las personas que se concentraban todos los días en la puertadel C.I.E. para pedir la libertad de Fabian, y que por las molestias quecausaban l@s solidari@s no iba acelerar nada. Ella fue la única personaajena al caso que se ha portado bien en este esperpento. La policíaprovocaba a l@s concentrad@s.En resumen, en Málaga perdemos a Fabían y su compañera, y en Buenos Airesl@s recuperan, y él se ha ahorrado el dinero del billete. Nos cagamos enla Ley de Extranjería, en l@s abogad@s que sólo defienden su dinero, en lapolicía y su xenofobia, en las banderas, fronteras y naziones, en lascárceles, y en toda la autoridad y pasividad que las sustenta. Seguiremosen la lucha anarquista!!!
Comunicado mandado desde CNA
16 sept 2009
LOS LLAMADOS ANARCOTOLERANTES
Algunos les llaman reformistas, esquiroles, quintacolumnistas... pero jamás se me ocurrió ni oí de nadie la expresión; Anarcotolerantes.
Y realmente eso son.
Anarquistas que participan en el sistema demueliendo el apoyo mutuo que destruye paso a paso la solidaridad entre compañeros. Aunque siempre es más potable un cegetista que un ugetista o un magnate de Comisiones, bien es cierto que en el momento en el que alguno de ellos salta con eso de "Yo soy Anarquista" se le podía contestar... "No, eres anarcotolerante".
Y es que el firmar pactos con la patronal que en numerosas ocasiones, por no decir el 100%, perjudican al trabajador, no entra dentro del anarquismo y mucho menos el negociar.
Rompe pues con el ideal del horizontalismo y el asamblearismo siendo uno o dos los que deciden el futuro de muchos en una mesa de chaqueta y corbata, que, los "compañerxs" cegetistas critican únicamente yendo de sport.
Cada uno verá qué le conviene más, qué tipo de lucha prefiere, si es que prefiere lucha la comodidad de ser despedido y qué ve más necesario.
Pero entonces el dilema está en la alternativa.
Pudiera ser que la alternativa más directa, formal y lógica, sea la histórica CNT... Pero... siempre hay un pero. Quizás la CNT esté deslucida, pase sus peores momentos y sea mal conocida.
Personalmente, conozco la situación social de tres; La de Guadalajara, la de Madrid (a duras penas) y la de Asturies. De las tres, la más desinflada y criticada es la de Asturies. El movimiento que puede generar la CNT asturiana es prácticamente nulo, no se ve nada cenetista salvo días señalados, como el 1 y 2 de mayo y el inmenso cartel que cuelga de la fachada de la Sindical.
Según la mayoría de las personas que componen el movimiento social asturiano, la CNT del lugar peca por su inactividad y así, se desmarcan del mismo recurriendo (en gran parte) a la CSI (Corriente Sindical d'Izquierda) o a esos llamados anarcotolerantes que al menos se ven en algún conflicto.
Se critica también de la CNT asturiana la efusividad con la que se preparan plenos ya sean regionales, locales o nacionales, abandonando el trabajo de calle y la movilización.
El anarquismo asturiano a través de ese descontento se desinfla, como un globo mal atado, lentamente, augurando un final desastroso.
En sí la CNT más criticada es la de Xixón por su postura "anti-extraños", a causa de un oscuro dilema de hace ya bastantes años que al parecer no ha cicatrizado en los compañeros xixoneses, y su inoperancia teniendo un espacio gigantesco.
Quizás los errores que critican o criticamos los sectores anarquistas que hemos conocido el funcionamiento de CNT, en vez de refugiarnos en las críticas y en el abandono del ANARCOsindicato, en vez de huir hacia algo más cómodo como el sindicato tolerante o el amado progresismo radical, podríamos discutir dentro de CNT las cosas que no gustan, debatir los criterios y empujarla hacia delante si vemos que se estanca, realizar críticas constructivas y participar en sus cambios, no abandonarla a su suerte en el mar de las calumnias y de las críticas demoledoras sin un objetivo digno más hayá del nihilismo y de la descalifiación fácil.
Seamos verdaderamente anarquistas y cambiemos lo que no nos gusta. Seamos lo suficientemente libertarios y valientes como para participar de esos errores para intentar enmendarlos.
La CNT es el corazón del anarquismo peninsular y aunque algunos piensen que envejece sin remedio ni salvación debemos arrimar el hombro para que sea rejuvenecido por los valores insurreccionalistas y de acción, para que en la calle se vuelva a sentir el bailoteo libertario de la agitación social llevando la lucha de los trabajadores hacia su real emancipación sin caer en la hecatombe de ver morir lo que nos hizo nacer.
Pablo M. Testa
4 sept 2009
SEPTIEMBRE PARA R. FLORES MAGÓN (1874-1922), KILLING KIN ABACUS (publicación anarquista) y John Zerzan (1943-)
El Horror a la Revolución
«No queremos luchas fratricidas, no queremos sangre, no queremos guerra», dicen los timoratos. Y hablan en seguida de los horrores de la matanza: la sangre corriendo en abundancia, la atmósfera cargada de espesos humos, el ruido ensordecedor de las armas de fuego; sangre, agonía, muerte, incendio, ¡qué horror!
¡Qué horror! En verdad, compañeros, nada tiene de agradable el espectáculo que ofrece la guerra; pero la guerra es necesaria. Es necesaria la guerra cuando hay algo que se opone a la conquista del bienestar.
Es horrible la guerra, cuesta muchas vidas, muchas lágrimas y muchos dolores; pero ¿qué decir de la paz? ¿Qué decir, compañeros, de la paz bajo el presente sistema de explotación capitalista y de barbarie gubernamental? ¿Garantiza siquiera la vida esta paz?
Por horrible que sea la guerra, no sobrepasa en horror a la paz. La paz tiene sus víctimas, la paz es sombría; pero no porque la paz, por sí misma, sea mala, sino por el conjunto de circunstancias que la componen en la actualidad. Sin necesidad de que haya guerra, hay víctimas en tiempo de paz, y, según las estadísticas, las víctimas en tiempo de paz son más numerosas que las víctimas en tiempo de guerra.
Basta con leer todos los días los periódicos de información para convencerse de que es una verdad lo que digo. Ya es una mina que se desploma y aplasta a centenares o miles de trabajadores, o bien, un tren que descarrila y produce la muerte de los pasajeros; o un buque que se hunde y sepulta en el fondo del mar a muchas personas. La muerte espía al ser humano en todos los momentos de su existencia. El trabajador cae de los andamios y se despedaza el cuerpo. Otro, manejando una máquina, se corta un brazo, una pierna y queda mutilado o muere.
El número de personas que mueren anualmente en virtud de catástrofes mineras, ferroviarias, marítimas y de otra naturaleza es verdaderamente alarmante. Los que mueren como consecuencia de incendios de teatros, hoteles y casas alcanzan una cifra desesperante cada año.
Pero no es esto todo: las condiciones de insalubridad en que se efectúa el trabajo en las fábricas y los talleres; lo fatigoso de las tareas; la incomodidad e insalubridad de las viviendas de los trabajadores ¾forzados a vivir en verdaderas zahúrdas¾; la suciedad de los barrios obreros; la mala alimentación que el trabajador pueda conseguir por los salarios miserables que gana; la adulteración de los artículos alimenticios; la inquietud en que vive el hombre de trabajo, que teme que de un momento a otro no podrá llevar pan a la familia; y el disgusto que produce el hecho de encontrarse bajo la influencia del polizonte, bajo la influencia de leyes bárbaras dictadas por el estúpido egoísmo de las clases encumbradas, bajo la influencia de monigotes descerebrados que la hacen de autoridad; todo ello: insalubridad, mala alimentación, trabajo fatigoso, inquietud por el porvenir, disgusto del presente, minan la salud de las clases pobres, engendran enfermedades espantosas como la tisis, el tifo y otras que diezman a los desheredados y cuyos estragos alcanzan a todos: a hombres, a mujeres, ancianos y niños. Lo que no ocurre con la guerra, en la que es raro el caso del atropello a los ancianos, a las mujeres y a los niños, a no ser que se trate de un tirano bestial ¾como Porfirio Díaz¾, para quien no hay en esta vida criatura respetable. El tigre hinca los colmillos indistintamente en las carnes de un viejo, de una mujer o de un niño.
Todas estas calamidades, que sufre la humanidad en tiempo de paz son el resultado de la impotencia del gobierno y de la ley para hacer la felicidad de los pueblos por la sencilla razón de que tanto el gobierno como la ley no son otra cosa que los guardianes del capital, y el capital es nuestra cadena común. El capital quiere ganancias y, por lo tanto, no se preocupa de la vida humana. El dueño de una mina no se preocupa porque el lugar de trabajo ofrezca riesgos para la vida de los obreros; no hace las obras necesarias para que el trabajo se efectúe en la mina en condiciones de seguridad que garanticen la vida de los mineros. Por eso se desploman las minas, ocurren explosiones, los obreros se desprenden de los elevadores y hay otros muchos siniestros.
El capitalista tendría que ganar menos si protegiese la vida de sus operarios, y prefiere que éstos revienten en una catástrofe; que las viudas y los huérfanos perezcan de hambre o se prostituyan para poder vivir, a gastar algunas sumas en favor de los que con su trabajo lo enriquecen, de los que con su sacrificio lo hacen feliz.
Igual cosa puede decirse de los desastres ferrocarrileros y marítimos. El mal material de que están construidos los barcos, los coches y las locomotoras, para obtener todo eso al menor costo posible, y el deterioro que se opera en ellos con el uso; el hecho de que las compañías tienen que usarlo todo hasta su máximum de duración para gastar menos, añadiéndose a todo esto el mal estado de las vías, que hay que componer lo menos posible para sacar mayores utilidades, hacen que la inseguridad sea efectiva e inminentes las catástrofes.
La ganancia que quiere el capital es, también, la causa de que el trabajado en las fábricas y talleres se haga en condiciones de insalubridad manifiesta. EL capitalista tendría que gastar dinero para que las condiciones higiénicas de los lugares de trabajo fueran buenas, y es precisamente lo que no quiere. La salud y la vida de los trabajadores no entran en los cálculos de los capitalistas. Ganar dinero, no importa cómo, es la divisa de los señores burgueses.
La miseria, por sí sola, es más horrible que la guerra, y causa más estragos que ella. El número de niños que mueren cada año es fabuloso; el número de tuberculosos que mueren cada año, es, igualmente, admirable. Esos fallecimientos se deben a la miseria, y la miseria es el producto del sistema capitalista.
¿Por qué temer a la guerra? Si se tiene que morir aplastado por la tiranía capitalista y gubernamental en tiempo de paz, ¿por qué no morir mejor combatiendo lo que nos aplasta? Es menos espantoso que se derrame sangre que conquista la libertad y el bienestar, que continúe derramándose bajo el actual sistema político y social en provecho de nuestros explotadores y tiranos.
Además, la guerra no produce tantas víctimas como la paz bajo el actual sistema. El número de personas que resultan muertas en una batalla o en un encuentro es reducidísimo en comparación con el número de hombres que han entrado en juego por ambas partes combatientes; y si fuera posible que toda una nación estuviese en revolución, si ese estado de guerra durase un año, al final de ese tiempo se vería que, por las dificultades que había tenido el capitalismo para explotar a los trabajadores por hallarse la mayor parte de éstos con las armas en la mano, el número de defunciones había decrecido, o al menos había sido igual al de los años pasados en paz. Esto ha podido comprobarse en países que han estado en revolución. Los trabajos se suspenden por el estado de guerra; los trabajadores cambian el malsano género de vida de la fábrica, del taller o de la mina, por la vida sana al aire libre, comiendo carne en abundancia, haciendo saludable ejercicio, y, sobre todo, teniendo reanimado el espíritu con la esperanza de cambiar de condición, o simplemente satisfechos de levantar el rostro y de sentirse libres enfrente de sus amos espantados.
Es mejor morir atravesado por una bala defendiendo su derecho y el bienestar de sus hermanos, que perecer aplastado, como un gusano, bajo los escombros de la mina, o triturado por la maquinaria, o en una agonía penosa y lenta en un rincón de la negra covacha.
Gritemos con todas nuestras fuerzas: ¡Viva la revolución! ¡Muera la paz capitalista!
No buscamos una sociedad ideal u ofrecer una imagen de utopía para consumo público. A lo largo de la historia, la mayoría de l@s anarquistas, excepto aquell@s que creen que la sociedad puede evolucionar hasta el punto de dejar al estado al margen, han sido anarquistas insurreccionalistas. De una forma más simple, esto quiere decir que creemos que el estado no va simplemente a desaparecer, por lo que l@s anarquistas deben atacarle para que sea derrotado; lo que se necesita es un amotinamiento expansivo y la propagación de la subversión entre l@s explotad@s y excluid@s.
En este texto aclaramos algunas ideas que nosotr@s y otr@s anarquistas insurreccionalistas hemos trazado a partir de este problema general: si el Estado no va a desaparecer por sí mismo, ¿cómo podemos entonces acabar con su existencia? Es por consiguiente, en primer lugar una práctica enfocada a la organización del ataque. Estas notas no son un producto cerrado o finalizado; esperamos que sean parte de una discusión continua por lo que serán bienvenidas las respuestas. La mayoría de estos apuntes proceden de números antiguos de la revista Insurrection y de panfletos de Elephant Editions.
1. EL ESTADO NO VA A DESAPARECER; DEBEMOS ATACAR
- El estado del capital no va a "esfumarse", como parece ser que much@s anarquistas creen al no sólo atrincherarse en posiciones abstractas de "espera", sino incluso posicionándose claramente en contra de los actos de aquell@s para quienes la creación de un nuevo mundo depende de la destrucción del viejo. El ataque es el rechazo a la mediación, al apaciguamiento, al sacrificio, a la acomodación y a la transigencia. - Es a través de la acción y de aprender a actuar, y no de la propaganda, como abriremos camino hacia la insurrección, a pesar de que la propaganda tenga un papel importante en la clarificación de cómo actuamos. Esperar sólo enseña a esperar; actuando un@ aprende a actuar. - La fuerza de una insurrección es social, no militar. La medida para evaluar la importancia de una revuelta generalizada no es la clase armada, sino por el contrario la dimensión de la parálisis de la economía, de la normalidad.
2. AUTO-ACTIVIDAD versus revuelta dirigida: de la insurrección a la revuelta.
- Como anarquistas, la revolución es nuestro punto constante de referencia. Precisamente porque es un evento concreto, debe ser construido diariamente a través de un gran número de modestos intentos que no tienen todas las características liberadoras de una revolución social en un sentido estricto. Estos intentos modestos son insurrecciones. En ellos, el alzamiento de la mayor parte de l@s explotad@s y excluid@s de la sociedad y las minorías sensibilizadas políticamente abre el camino hacia que una posible implicación de estratos cada vez más amplios de explotad@s genere un flujo de rebelión que pueda conducir a la revolución. - Las luchas deben desarrollarse, tanto a largo plazo como intermedio. Es necesario el planteamiento de estrategias claras para permitir así la utilización de métodos diferentes de una manera coordinada y productiva. - Acción autónoma: la autogestión de la lucha significa que aquell@s que luchan son autónom@s en la toma de decisiones y en sus actos; justamente lo opuesto a una organización de síntesis que siempre intenta tomar el control de la lucha. Las luchas sintetizadas dentro de una única organización que las controle son fácilmente integradas dentro de las estructuras de poder de la sociedad actual. Las luchas auto-organizadas son por naturaleza incontrolables cuando se esparcen a través del contorno social.
3. DESCONTROLABILIDAD versus revuelta controlada: la propagación del ataque.
- Nunca es posible conocer el resultado de una lucha concreta por adelantado. Incluso una lucha parcial puede llegar a tener las consecuencias más inesperadas. El camino desde varias insurrecciones que puedan tener lugar -parciales y específicas- hasta la revolución, no puede estar garantizado de antemano por ninguna estrategia a seguir. - Lo que el sistema teme no son estos actos de sabotaje en sí mismos, si no que se extiendan socialmente. Cada individu@ proletarizad@ que dispone incluso de los métodos más modestos puede alcanzar sus objetivos, sol@ o junto a otr@s. Es materialmente imposible para el Estado y el capital vigilar el aparato de control que opera sobre todo el territorio social.
4. CONFLICTIVIDAD PERMANENTE versus mediación con las fuerzas institucionales.
- La conflictividad debe verse como un elemento permanente en la lucha contra aquell@s que tienen el poder. Una lucha que pierda este elemento termina empujándonos hacia la mediación con las instituciones, creciendo acostumbrad@s al hábito de delegar y creyendo en una emancipación ilusoria consumada por decreto parlamentario, hasta el punto de llegar a participar activamente en nuestra propia explotación. - Deberían quizá ser razones individuales las que nos hicieran dudar sobre el intento de alcanzar nuestros propios objetivos con métodos violentos. Pero cuando la no violencia viene a ser elevada al nivel de principio de no violencia y la realidad está dividida entre "buenos" y "malos", los argumentos dejan de tener valor, y todo se ve en términos de sumisión y obediencia. Los dirigentes del movimiento anti-globalización, a través del distanciamiento y denunciando a otr@s, han dejado claro una cuestión: que entienden sus principios como una demanda de poder sobre el movimiento como un todo.
5. ILEGALIDAD; la insurrección no es solamente robar bancos.
- El anarquismo insureccionalista no es una ética de la supervivencia: tod@s sobrevivimos de varias formas, a menudo en compromiso con el capital, dependiendo de nuestra clase social, nuestro talento o nuestros gustos. Naturalmente no nos oponemos al uso de métodos ilegales para liberarnos de las cadenas del trabajo asalariado para así vivir y poder realizar nuestros proyectos, no obstante no divinizamos la ilegalidad ni la transformamos en algún tipo de religión con sus mártires; es simplemente un método y a menudo un método adecuado.
6. ORGANIZACIÓN INFORMAL; sin revolucionari@s o activistas profesionales, sin
- Dentro del movimiento revolucionario existen diferencias muy profundas: la tendencia anarquista hacia la calidad de la lucha y su autoorganización y la tendencia autoritaria hacia la cantidad y la centralización. - La organización se emplea para tareas concretas: por ello estamos en contra de los partidos, sindicatos y de las organizaciones permanentes, todos ellos actúan para sintetizar la lucha y convertirla en elementos de integración para el capital y el Estado. Su fin pasa a ser su propia existencia, en el peor de los casos primero construyen la organización y después encuentran o crean la lucha. Nuestra tarea es actuar; la organización es sólo un método. Por ello nos oponemos a la delegación de la acción o de la práctica a una organización: necesitamos generalizar la acción que nos dirija hacia la insurrección, no controlar las luchas. La organización no debe servir para la defensa de ciertos intereses, sino para atacar ciertos intereses. - La organización informal se basa en un número de compañer@s unid@s por la afinidad; su elemento propulsor es siempre la acción. Cuanto mayor sea el número de problemas, est@s compañer@s los enfrentarán como una unidad, aumentando así su afinidad. Sabemos que la organización real, la capacidad efectiva de actuar junt@s, sabiendo donde encontrar al otr@, analizando y estudiando los problemas junt@s, pasando a la acción, todo tiene lugar en función de la afinidad alcanzada y no tiene nada que ver con programas, plataformas, banderas o partidos más o menos camuflados.
La organización anarquista informal es por lo tanto una organización singular que se aglutina entorno a una afinidad común.
La minoría anarquista y l@s explotad@s y excluid@s:
Nosotr@s somos l@s explotad@s y excluid@s, y por eso nuestra labor es actuar. Aunque algun@s critiquen que toda acción que no es parte de un movimiento social visible y amplio sea "actuar en nombre del proletariado". Por ello, aconsejan analizar y esperar, en lugar de actuar. Supuestamente, nosotr@s no somos explotad@s al lado de explotad@s; nuestros deseos, nuestra rabia y nuestra impotencia no son parte de la lucha de clases. Esto no es más que otra separación ideológica entre los explotad@s y l@s subversiv@s.
- La minoría anarquista activa no es esclava de los números sino que continúa actuando contra el poder incluso cuando el conflicto de clases se encuentra a un bajo nivel dentro de l@s explotad@s de la sociedad. La acción anarquista no debe en consecuencia aspirar a organizar y proteger al conjunto de la clase explotada, en una amplia organización para presenciar la lucha desde el principio hasta el final, sino que debería identificar los aspectos individuales de la lucha y tenerlos en cuenta en sus conclusiones de ataque. También, debemos alejarnos de la imagen estereotipada de las grandes luchas de masas y del concepto del crecimiento infinito de un movimiento que está para dominar y controlarlo todo. - La relación con la multitud de explotad@s y excluid@s, no puede ser estructurada como algo que debe resistir el paso del tiempo, es decir basarse en el crecimiento sin fin y en la resistencia contra el ataque de los explotadores. Debe tener una dimensión específica más reducida, una que sea decididamente una relación de ataque y no de retaguardia. - Podemos comenzar a construir nuestra lucha de tal manera que las condiciones de la revuelta puedan emerger y el conflicto latente pueda desarrollarse y sacarse hacia el exterior. De esta manera se establece un contacto entre la minoría anarquista y la situación específica donde puede desarrollarse la lucha.
7. LO INDIVIDUAL Y LO SOCIAL: individualismo y comunismo, un falso problema.
- Tomamos lo mejor del individualismo y lo mejor del comunismo. - La insurrección comienza con el deseo de l@s individuos de romper con las circunstancias forzadas y reguladas, el deseo de reapropiar la capacidad de crear nuestra propia vida como creamos adecuado. Esto requiere que venzan la separación existente entre ellos y sus condiciones de existencia. En el lugar donde un@s poc@s, l@s privilegiad@s controlen las condiciones de existencia, no será posible para la mayoría de l@s individu@s decidir realmente su existencia en base a sus decisiones. La individualidad sólo puede proliferar donde la paridad de acceso a a las condiciones de existencia son una realidad social. Esta igualdad de acceso es el comunismo; lo que l@s individuos hacen con ese acceso está limitado por ell@s mism@s y por aquell@s que le rodean. De tal manera que no hay igualdad o identidad de l@s individu@s implícita en el comunismo verdadero. Lo que nos fuerza a buscar una identidad o la igualdad son los roles sociales impuestos por el sistema actual. No hay contradicciones entre individualidad y comunismo.
8. NOSOTR@S SOMOS L@S EXPLOTAD@S, somos la contradicción: no es tiempo de esperar.
- Ciertamente el capitalismo contiene profundas contradicciones que lo empujan hacia metodologías de adaptación y evolución, dirigidas hacia la evasión de las crisis periódicas que le afligen; pero no podemos permanecer pasiv@s en espera de esas crisis. Cuando ocurran serán bienvenidas si favorecen el proceso insureccional. Como explotad@s, sin embargo, somos la principal contradicción del capitalismo. Por ello cualquier momento es siempre el adecuado para la insurrección, precisamente por ello podemos percibir que la humanidad podría haber acabado con la existencia del estado en cualquier momento de su historia. Una ruptura en la reproducción continua de este sistema de explotación y opresión ha sido siempre posible.
Del latín “re”, o cosa, reificación significa, esencialmente, cosificación; un poco en el sentido en que Theodor Adorno, entre otros, afirmaba que la sociedad y la conciencia han sido casi completamente cosificadas. A través de este proceso, las prácticas y las relaciones humanas llegan a ser vistas como objetos externos. Lo que está vivo termina siendo tratado como una cosa inerte o abstracción. Se trata de un cambio de los acontecimientos que se experimenta como natural, normal, inmutable.
En Tristes Trópicos Claude Lévi-Strauss ofrece una imagen de este proceso de reificación en términos de atrofia de la civilización occidental: “como un animal viejo cuya espesa piel ha formado una costra imperecedera alrededor de su cuerpo, la cual, al evitar que la piel pueda respirar, termina por acelerar su proceso de envejecimiento” Esta pérdida de sentido, inmediatez y energía espiritual en la civilización occidental constituye igualmente un tema importante en los trabajos en los trabajos de Max Weber, el cual, se interesa también en la reificación de la vida moderna. Que esta falta de vida y de encanto parezcan de algún modo inevitables e inmutables, y sean, en gran parte, admitidas, precisamente, como una concesión, es un importante resultado de la reificación, algo inseparable de ella.
¿Cómo llegaron las actividades y relaciones humanas a separarse de sus sujetos y a adoptar una “vida” como de cosa, por ellas mismas? Y, dada la evidente mengua de la creencia en las instituciones y categorías sociales, ¿qué mantiene unidas las “cosas” en la sociedad cosificada?
En un mundo comprendido de forma creciente por las más rígidas formas de extrañamiento, términos como reificación o alienación ya no se encuentran en la literatura que supuestamente se ocupa de ese mundo. Aquellos que declaran no tener ideologías son a menudo los más constreñidos y determinados por esa ideología dominante que son incapaces de ver, y es posible que el mayor grado de alienación se alcance allí donde la conciencia no llega. El término reificación fue ampliamente usada en la definición que de él dio el marxista Georg Lukacks, a saber: una forma de alienación resultado del fetichismo de la mercancía de las modernas relaciones de mercado. Las condiciones sociales y la situación del individuo se han convertido en una función misteriosa e impenetrable en lo que comúnmente denominamos capitalismo de consumo. Somos aplastados y cegados por la fuerza reificante de la etapa del capital que comenzó en el siglo XX.
Pienso, no obstante, que puede ser útil retomar el término reificación para establecer un significado más profundo y dinámico. Lo simple y directamente humano está siendo en realidad evacuado de un modo tan cierto como que la naturaleza misma ha sido domesticada y convertida en un objeto. En el universo helado de las mercancías, el reinado de las cosas sobre la vida resulta obvio, y la frialdad que Adorno vio en el principio básico de la subjetividad burguesa está alcanza nuevos mínimos.
Pero si la reificación es el elemento central a través del cual la forma mercancía impregna toda la cultura, es también mucho más que eso. Kant conoció el término, y fue Hegel, poco después, quien hizo un mayor uso de él (y de la objetivación, su equivalente aproximado). Él descubrió una ausencia radical del ser en el corazón del sujeto; es aquí donde podemos indagar fructuosamente.
El mundo se nos presenta por sí mismo – y nosotros lo re-presentamos. Pero, ¿de dónde viene la necesidad de hacer esto? ¿Sabemos lo que realmente simbolizan los símbolos? ¿Será cierto que deben ser poseídos y no representados?. Los signos son, básicamente, señales, esto es, correlativos; los símbolos, sin embargo, son sustitutivos. Como explica Husserl, “el símbolo existe efectivamente en el momento en que se introduce algo más que vida” Es posible que la reificación sea el corolario inevitable, o un subproducto, de la simbolización misma.
Como mínimo, parece haber fundamentos reificados en todas las estructuras de dominación. Calendarios y relojes formalizan e incluso reifican el tiempo, el cual fue, probablemente, la primera reificación de todas. Una estructura social dividida supone un mundo reificado principalmente, porque es una estructura simbólica de roles e imágenes, no de personas. El poder cristaliza en las redes de dominación y jerarquía tan pronto como la reificación entra a formar parte de la ecuación. En el productivista mundo actual, la extrema división del trabajo alcanza plenamente su significado original. Cada vez más pasivos y faltos de sentido, nos reificamos sin parar a nosotros mismos. Nuestro creciente empobrecimiento nos aproxima a aquella condición en la que apenas somos meras cosas.
La reificación permea la cultura posmoderna, en la cual sólo las apariencias cambian y parecen estar vivas. Lo espantoso de nuestra posmodernidad puede ser visto como un destino de la historia de la filosofía, un destino que va más allá de ella. La historia, como tal historia, comienza como una pérdida de integridad, como la inmersión en una trayectoria externa que desgarra el yo en partes. La negación de la elección humana y de su efectivo ejercicio es tan vieja como la división del trabajo; sólo su drástico desarrollo o plenitud es nuevo.
Hace unos 250 años el romántico alemán Novalis se lamentaba porque “el sentido de la vida se ha perdido” El cuestionamiento generalizado del sentido de la vida sólo puede aparecer en torno a este momento -justo cuando el industrialismo realiza su más temprana irrupción. Desde entonces, la erosión del sentido se ha acelerado rápidamente, recordándonos que la función sustitutiva de la simbolización es también una prótesis. El reemplazamiento de la vida por lo artificial, como la tecnología, implica una cosi-ficación. La reificación es también, al menos en parte, un imperativo técnico.
La tecnología es “la habilidad para organizar hasta tal punto el mundo, que no necesitamos experimentarlo”. Se supone que debemos negar lo que hay de vivo y natural en nuestro interior para asentir a la dominación de la naturaleza no-humana. La tecnología se ha convertido, sin lugar a dudas, en el gran vehículo de la reificación. Sin olvidar que está inmersa y encarna una esfera del capital, la reificación nos subordina a nuestras propias creaciones objetivadas. “Las cosas están en el poder y conducen la humanidad” señaló Emerson a mediados del siglo XIX. No se trata de un giro reciente de los acontecimientos; refleja, más bien, el código maestro de la cultura ab origino. La separación de la naturaleza, y su consiguiente pacificación y manipulación, hace que uno se pregunte, ¿está desvaneciéndose el individuo? ¿ha sido la cultura misma la que ha puesto esto en marcha? ¿cómo es posible que una expresión tan reificada como “Los niños son nuestro más preciado recurso” no le parezca a todo el mundo repugnante?
Somos cautivos de mucho más que lo meramente instrumental, alimento para el funcionamiento de otros objetos manipulables, pero también de lo continuamente simulado. Nos hayamos exiliados de la inmediatez, en un espacio descolorido y aplanado en el que el pensamiento lucha por desaprender su alienado condicionamiento. Merleau-Ponty falló en su búsqueda pero, al menos, ayudó a encontrar una ontología primordial de la visión anterior a la ruptura entre sujeto y objeto. Es la división del trabajo, y sus resultantes formas conceptuales de pensamiento, lo que permanece invariable, retrasando el descubrimiento de la reificación y del pensamiento reificado.
Después de todo, es nuestra forma entera de conocer lo que ha sido deformado y disminuido, y esto debe ser entendido como tal. La “inteligencia” es ahora una externalidad a medir, equiparable a la pericia para manipular símbolos. La filosofía se ha convertido en la racionalización más elaborada de la reificación. Y de un modo más general, el ser mismo es constituido como experiencia y representación, como sujeto y objeto. Esta conclusión debe ser criticada de un modo tan fundamental como sea posible. El elemento vivo, activo, del conocimiento, debe ser desvelado, por debajo de la reificación que lo enmascara. El conocimiento, a pesar de la ortodoxia contemporánea, no es computación. El filósofo Ryle vislumbró que la forma de pensamiento más básica puede ser aquella que no cuenta con representación simbólica. Nuestras nociones de la realidad son producto de un sistema simbólico construido, cuyos componentes se han solidificado a lo largo del tiempo en reificaciones y objetivaciones, del mismo modo en que la división del trabajo fundió la dominación de la naturaleza y la domesticación del individuo.
El pensamiento capaz de producir cultura y civilización es distante, no sensorial. Se abstrae del sujeto y deviene un objeto independiente. Eso quiere decir que las sensaciones son mucho más resistentes a la reificación que las imágenes mentales. El discurso platónico es un primer ejemplo de pensamiento que procede a expensas de los sentidos, mediante la separación radical entre percepciones y conceptos. Adorno llama la atención sobre una variante más saludable, cuando observa que en los escritos de Walter Benjamin “el pensamiento acosa al objeto, como si tocándolo, oliéndolo, probándolo, quisiera transformarse a sí mismo”. Y Le Roy está probablemente muy cerca de este indicio cuando dice que “renunciamos a la concepción sólo para querer la percepción”. Históricamente determinado, en el sentido más profundo del término, el aspecto reificado del pensamiento es una “desventura” cognitiva más.
Husserl, entre otros, concibió la representación simbólica como originalmente diseñada para ser un suplemento temporal de la auténtica expresión. La reificación entra en escena, de forma un tanto paralela, cuando la representación pasa del estatus de noción usada para propósitos específicos al de objeto. Sean o no adecuadas estas tesis, parece, al menos, evidente que existe una fisura ineluctable entre la abstracción del concepto y la riqueza de la red de fenómenos. En este sentido es importante la conclusión de Heidegger de que el auténtico pensamiento es “no-conceptual”, una especie de “escucha reverencial”.
Siempre de la mayor relevancia es la violencia que un ethos pertinazmente invasor perpetra contra la experiencia vivida. Gilbert Germain ha comprendido cómo el ethos promueve decididamente un “olvido de la relación entre el pensamiento reflexivo y la experiencia perceptual directa del mundo del que éste proviene y al cual debería volver”. Y Engels apuntó de pasada que “la razón humana se ha desarrollado de acuerdo con la alteración humana de la naturaleza”, una manera suave de referirse a la relación entre objetivación, razón instrumental y la progresiva reificación.
En cualquier caso, el pensamiento de la civilización ha trabajado para reducir la abundancia que todavía se las arregla para rodearnos. La cultura es una pantalla a través de la cual nuestras percepciones, ideas y sentimientos son filtrados y domesticados. De acuerdo con Jean-Luc Nancy, la cosa más importante que representa el pensamiento representacional, es su límite. Heidegger y Wittgenstein, posiblemente los pensadores más originales del siglo XX, terminaron, siguiendo estas líneas de pensamiento, negando la filosofía. El reificado mundo de la vida elimina progresivamente lo que lo cuestiona. La literatura sobre la sociedad produce cada vez menos cuestiones básicas sobre la sociedad, y el sufrimiento del individuo es ahora raramente tenido en cuenta para nivelar esta sociedad incuestionada. La desolación emocional es vista casi completamente como un efecto de anormalidades cerebrales o químicas “naturales”, sin que tenga nada que ver con el contexto destructivo en el que el individuo, generalmente, ha soportado su condición narcotizada.
En un nivel más abstracto, la reificación puede ser neutralizada confrontándola con la objetivación, la cual es definida de un modo que pone a ésta en tela de juicio. En este sentido, la objetivación pretende significar una conciencia de la existencia de sujetos y objetos, y el hecho de ser uno mismo tanto sujeto como objeto. Hegel, en esta línea, se refiere a ella como la esencia última del sujeto, sin la cual no puede haber desarrollo. Adorno veía en una cierta reificación un elemento necesario en el necesario de objetivación humana. Al volverse más pesimista a cerca de la realización de una sociedad desreificada, Adorno usa reificación y objetivación como sinónimos, consumando una retirada desmoralizada de la diferencia que, sin duda, cada término reclama.
Creo que puede ser instructivo aceptar los dos términos como sinónimos, no para terminar aceptando ambos, sino para considerar la idea de exploración de la alienación. Dicha alienación requiere una alienación del sujeto con respecto al objeto, la cual es fundamental, parecería, para el propósito de reconciliarlos. ¿Cómo fui a parar a este horrendo presente, definible como una condición en la cual el sujeto reificado y el objeto reificado se oponen mutuamente? ¿Cómo es que, como William Desmond estableció, “la intimidad del ser es disuelta en la antítesis moderna de sujeto y objeto”?.
Del mismo modo que el mundo es modelado por medio de la objetivación, así ocurre con el sujeto: percibe el mundo como un campo de objetos abiertos a la manipulación. La objetivación se presenta como la base para la dominación de la naturaleza, como su otro externo, alienado. Aún más claro es el uso del término por Marx y Lukacs, como el camino natural por el cual los humanos dominan el mundo.
El movimiento que va de los objetos a la objetivación, de la realidad a las construcciones de la realidad, es también el movimiento hacia la dominación y la mixtificación. La objetivación es el punto de despegue de la cultura, en el que la domesticación se hace posible. Alcanza su máximo potencial con la división del trabajo; el principio del intercambio mismo se mueve en el nivel de la objetivación. Los trabajos de Kafka, por otro lado, describen el resultado de la objetivación de la lógica cultural, con su asombrosa ilustración de un paisaje reificado que aplasta al sujeto.
La representación y la producción son los planes de la reificación, la cual consolida y extiende su imperio. Por último, la orientación distanciadora, domesticadora, de la reificación decreta la creciente separación entre unos sujetos reducidos, endurecidos, y un campo de la experiencia igualmente objetivado. Como dice la corriente situacionista, hoy el ojo sólo ve cosas y sus precios. La génesis de esta perspectiva es mucho más antigua de lo que su formulación denota; el proyecto de desobjetivación puede obtener fuerza de la condición humana que prevalecía antes del desarrollo de la reificación. Se requiere un “futuro primitivo” donde una vida enredada con el mundo, y una fluida, íntima, relación con la naturaleza, reemplazará el cosificado reino de la civilización simbólica.
El síntoma más temprano de la vida alienada es la muy gradual aparición del tiempo. Como primera y más primordial reificación, el tiempo es virtualmente sinónimo de alienación. Ahora estamos tan profundamente acostumbrados y regulados por este “ello”, el cual , por su puesto, no tiene una existencia concreta, , que pensar en una época precivilizada, fuera del tiempo, es extremadamente difícil.
El tiempo es el síntoma de los síntomas por venir. La relación entre sujeto y objeto debe haber sido radicalmente diferente antes de que la distancia temporal llegara a la psique. Ha venido a colocarse sobre nosotros como una cosa externa – antecesor del trabajo y de la mercancía, separada y dominante como fue descrito por Marx. Esta fuerza de des-representación implica que la des-reificación significaría un retorno al presente eterno en el que vivíamos antes de entrar en la fuerza atractiva de la historia.
E. M. Cioran se pregunta: “¿Cómo puede contribuirse a rechazar lo absurdo del tiempo, su marcha hacia el futuro, y todos los sin sentidos sobre la evolución y el progreso? ¿Por qué ir hacia delante? ¿Por qué vivir en el tiempo?” La petición de Walter Benjamin de romper la reificada continuidad de la historia, estaba basada, de un modo un tanto parecido, en su anhelo por la integridad y unidad de la experiencia. En un determinado punto, el momento mismo se vuelve importante y no cuenta con otros momentos “en el tiempo”.
El reloj fue, por supuesto, el que consumó la reificación, disociando el tiempo de los acontecimientos humanos y los procesos naturales. Entonces, el tiempo era completamente exterior a la vida y estaba encarnado en el primer artilugio completamente mecánico. En el siglo XV Giovanni Tortelli escribió que el reloj “parece estar vivo, ya que se mueve por su propio impulso” El tiempo había pasado a medir sus contenidos, ya los contenidos no miden el tiempo. Solemos decir que “no tenemos tiempo”, pero es la reificación básica, el tiempo, el que nos tiene a nosotros.
La vida fragmentada no puede convertirse en la norma sin la victoria anterior del tiempo. La complejidad, particularidad y diversidad de todas las criaturas vivientes no puede perderse en el territorio estandarizado de lo cuantitativo sin esta objetivación clave. La pregunta por el origen de la reificación es una cuestión apremiante que rara vez ha sido perseguida de un modo suficientemente profundo. Un error frecuente ha sido confundir inteligencia con cultura; es decir, la ausencia de cultura es vista como equivalente a la ausencia de inteligencia. Esta conclusión se agrava aún más cuando la reificación es vista como inherente a la naturaleza del funcionamiento de la mente. Desde Thomas Wynn y otros, sabemos ahora que los humanos pre-históricos eran nuestros iguales en inteligencia. Si la cultura es imposible sin objetivación, de ello no se desprende que ésta sea inevitable, o deseable. Pese a lo receloso que era Adorno con la idea de los orígenes, admitió que, en sus orígenes, la conducta humana no contenía la objetivación. De un modo similar, Husserl fue capaz de referirse a la integridad primordial de todas las conciencias antes que a su disociación.
Captar este tipo de vida se ha probado, a lo sumo, como esquivo. Lévi-Strauss comenzó su trabajo antropológico con tal cuestión en mente: “Había estado buscando una sociedad reducida a su expresión más simple. Esta de los nambikawara era tan perfectamente simple que todo lo que podía encontrar eran existencias humanas”. En otras palabras, en realidad estaba buscando cultura simbólica y se veía mal equipado para reflexionar sobre el significado de su ausencia. Herbert Marcuse quería que la historia de la humanidad se amoldara a la naturaleza como una armonía sujeto-objeto, pero sabía que la “historia es la negación de la naturaleza”. La perspectiva posmoderna celebra positivamente la presencia reificante de la historia y la cultura negando la posibilidad de que un estadio pre-objetivacional haya existido nunca. Habiendo sido vencidos por la representación- y el resto de los presupuestos de la esterilidad del pasado, el presente y el futuro- difícilmente podría esperarse que los posmodernistas exploraran la génesis de la reificación.
Si no la reificación original, el lenguaje es la más importante en sus consecuencias, como piedra de toque de la cultura representacional. El lenguaje es la reificación de la comunicación, un movimiento paradigmático que determina cualquier otra separación de la mente. La variación que presenta el filósofo W.V. Quine con respecto a esto, es que la reificación aparece con la pronunciación.
“En el principio era el verbo”, el principio de todo esto, que nos está matando, limitando nuestra existencia a muchas cosas. Corolario de la simbolización, la reificación es una esclerosis que asfixia aquello que tiene vida, que es abierto, natural. En el lugar de la existencia se eleva el símbolo. Si nos resulta imposible coincidir con nuestro ser, arguye Sartre, en El ser y la nada, entonces lo simbólico es la medida de esta falta de coincidencia. La reificación sella el pacto, y el lenguaje es su uso universal.
Una mediación simbólica exhausta, que cada vez tiene menos que decir, prevalece en un mundo donde la mediación es ahora vista como el hecho central, incluso determinante, de la vida. En una existencia sin vitalidad o sentido, no queda nada más que el lenguaje. La relación del lenguaje con la realidad ha dominado la filosofía durante el siglo XX. Wittgestein, por ejemplo, estaba convencido de que la fundación del lenguaje y del significado lingüístico es la base primordial de la filosofía.
Este “giro lingüístico” se muestra aún más profundo si consideramos la totalidad de sentidos específicos del lenguaje, incluyendo su impacto original como un radical cambio de rumbo. El lenguaje ha sido fundamental para la obligación de objetivarnos a nosotros mismos, en un medio que crecientemente nos resulta ajeno. Así, para Heidegger resulta absurdo decir que la verdad sobre el lenguaje es que éste se resiste a ser objetivado. El acto reificante del lenguaje empobrece la existencia mediante la creación de un universo de significado suficiente en sí mismo. El caso extremo de “suficiente en sí mismo” es el concepto de “Dios”, y su definición última es, de modo revelador, “Yo soy el que soy” (Éxodo 4:14): Hemos llegado a considerar la naturaleza separada, auto-inclusiva de la objetivación, como la cualidad más alta, por lo que parece, en vez de cómo la degradación de lo “meramente” contingente, relacional, conectado.
Hace tiempo que ha sido reconocido que el pensamiento no es dependiente del lenguaje, por más que el lenguaje limite las posibilidades de pensamiento Gottlob Frege se preguntaba, si es posible pensar de un modo no reificado, ¿cómo se explica el que el pensamiento pueda siempre ser reificado?. La respuesta no se encontraría en el campo elegido por él, la lógica formal.
En realidad, el lenguaje ha de proceder como un objeto externo al sujeto, y moldea nuestro proceso cognitivo. La teoría psicoanalítica clásica ignora al lenguaje, pero Melanie Klein estudia la simbolización como un precipitante de la ansiedad. Traduciendo la intuición de Klein en términos culturales, la ansiedad por la erosión de un mundo no-objetivado, provoca el lenguaje. Experimentamos “la urgencia de empujar contra el lenguaje” cuando sentimos que hemos renunciado a nuestras voces, y son dejadas sólo con el lenguaje. Lo enorme de esta pérdida es sugerido en la definición de C.S. Pierce del “sí mismo” como consecuencia de la simbolización; “mi lenguaje”, al contrario, “es la suma total de mi ser mismo”, concluyó. Dada esta clase de reducción, no es difícil estar de acuerdo con Lacan en que la iniciación en el mundo simbólico genera una persistente añoranza que procede de la ausencia del mundo real. “La expresión hablada no es más que un sustituto”, escribió Joyce en Finnegaan’s Wake.
El lenguaje refuta toda apelación a lo inmediato desacreditando lo singular e inmovilizando lo móvil. Sus elementos son entidades independientes de la conciencia que los pronuncia, los cuales, en cambio, agobian dicha conciencia. De acuerdo con Quine, esta reificación juega un papel en la creación de un “sistema estructurado del mundo”, impidiendo las libres intenciones de la pura experiencia. Quine no reconoce los aspectos que limitan su proyecto. En su incompleto trabajo final, el fenomenólogo Merleau-Ponty comienza a explorar cómo el lenguaje disminuye una riqueza original, cómo, en realidad, trabaja contra la percepción.
En efecto, el lenguaje, como un medio separado, facilita un sistema estructurado, basado en sí mismo, que se enfrenta a la anárquica “libertad de fines” de la experiencia. Lo consigue, básicamente al servicio de la división del trabajo, evitando el aquí y ahora de la experiencia. “Ver es olvidar el nombre de la cosa que uno ve”, una afirmación anti-reificación de Paul Valéry, nos sugiere cómo las palabras se interponen en el camino de la aprehensión directa. Los murngin del norte de Australia ven el acto de dar nombre como una especie de muerte, como la pérdida de una integridad original. Un movimiento de pivote de la reificación tuvo lugar cuando sucumbimos a los nombres y nuestros nombres llegaron a ser inscritos en cartas. Quizá cuando más necesidad tenemos de expresarnos por nosotros mismos, entera y completamente, es cuando el lenguaje más claramente revela su reductiva e inarticulada naturaleza
El lenguaje mismo corrompe, como declaró Rousseau en su famoso sueño de una comunidad despojada de él. El camino más allá de la aceptación de la reificación implica romper con el viejo hechizo de la representación.
Otro camino básico de la reificación es el ritual, el cual se origina como medio de inculcar el orden conceptual y social. El ritual es un esquema de acción objetivado, incluyendo una conducta simbólica que estandarizada y repetitiva. Esta es la primera fetichización de la cultura, y apunta de un modo decisivo hacia la domesticación. En relación a esto último, el ritual puede ser visto como el modelo original de calculabilidad de la producción. Siguiendo estos argumentos, Georges Condominas cambió la distinción comúnmente hecha entre ritual y agricultura. Su trabajo de campo en el Sureste asiático le permitió ver el ritual como un componente integrante de la tecnología de la agricultura tradicional
Mircea Eliade ha descrito los ritos religiosos como reales sólo hasta el punto en que imitan o repiten simbólicamente algún tipo de evento arquetípico, añadiendo que la participación sólo es sentida como genuina hasta el punto de esa identificación; esto es, sólo hasta el punto en que el/la participante deja de ser él mismo o ella misma. De este modo, el repetitivo acto ritual está estrechamente relacionado con la esencia despersonalizadora y devaluadora, de la división del trabajo y, al mismo tiempo, se acerca a una virtual definición del proceso mismo de reificación. Perderse uno mismo sometiéndose a un acontecimiento anterior, congelado: llegar a reificarse, algo que debe su supuesta autenticidad a alguna reificación anterior.
La religión, como el resto de la cultura, brota de la falsa idea de la necesidad de luchar contra las fuerzas de la naturaleza. Los poderes de la naturaleza son reificados, junto con aquellos de sus equivalentes religiosos o mitológicos. Desde el animismo al deísmo, lo divino se desarrolla contra un mundo natural descrito como amenazador y caótico. J.G. Fraizier vio los fenómenos religiosos y mágicos como “la conversión consciente de lo que ha sido hasta ahora considerado como ser viviente, en substancias impersonales”. Deificar es reificar, y un descubrimiento realizado por el arqueólogo Juan Vadeum en noviembre de 1997, nos ayuda a situar el contexto de domesticación de este movimiento. En Chiapas, Méjico, Vadeum encontró cuatro tallas de piedra mayas que representan los “abuelos” originales del poder y la sabiduría. Significativamente, estas figuras de importancia seminal para la religión y la cosmología mayas simbolizan la guerra, la agricultura, el comercio y los tributos. Como apuntó Feuerbaach, todo paso importante en la historia de la civilización humana empieza con la religión, y la religión sirve a la civilización tanto sustantiva como formalmente. En su aspecto formal, la naturaleza reificada de la religión es la contribución más potente de todas.
El arte es la otra temprana objetivación de la cultura, la cual es la que lo convierte en una actividad separada y le otorga realidad. El arte es también una cuasi-utópica promesa de felicidad, siempre incumplida. La traición reside en gran parte en la reificación. De acuerdo con Heiddeger, “ser una obra de arte significa fundar un mundo” pero este contra-mundo es impotente contra el resto del mundo objetivado del cual forma parte.
Georg Simmel describió el triunfo de la forma sobre la vida, el peligro que representa para la individualidad el sometimiento a la forma. El dualismo de la forma y el contenido es el anteproyecto de la reificación misma, y participa en las divisiones básicas de la sociedad de clases. En lo básico, hay una similitud abstracta y de algún modo estrecha en todas las manifestaciones estéticas. Ello es debido a una severa restricción de lo sensual, enemigo número uno de la reificación. Y, rememorando a Freud, es la represión del Eros lo que hace posible la cultura. ¿Puede ser casualidad que los tres sentidos excluidos del arte- tacto, olfato y gusto- sean los sentidos del amor sensual?
Max Weber reconocía que la cultura “aparece como la emancipación del hombre del ciclo orgánicamente prescrito de la vida natural. Por esta razón,” continuaba, “todo paso delante de la cultura, parece condenado a conducir a una pérdida de sentido aún más devastadora”. A la representación de la cultura le sigue el placer por la representación, que reemplaza al placer por sí mismo. El deseo de crear cultura ignora la violencia en y de la cultura, una violencia que es inevitable dadas las bases del a cultura en la fragmentación y la separación.
Para Homero, la idea de la barbarie era inseparable de la ausencia de agricultura. Cultura y agricultura han estado siempre relacionadas por su base común de la domesticación; perder lo natural que hay dentro de nosotros es perder la naturaleza que está fuera. Uno deviene una cosa con el propósito de dominar las cosas.
Hoy día la cultura del capitalismo global abandona su pretensión de ser cultura, al mismo tiempo que la producción de cultura excede la producción de bienes. La reificación, el proceso de la cultura, domina cuando todo espera la naturalización, en un entorno constantemente transformado que es “natural” sólo en el nombre. Los objetos mismos –e incluso las relaciones “sociales” entre ellos- son vistas como reales sólo en tanto que son reconocidos como existentes en el espacio mediático o en el ciberespacio.
Una reificación que domestica lo representa todo; incluyéndonos a nosotros, sus objetos. Y esos objetos poseen cada vez menos originalidad o aura, como han planteado muchos comentaristas desde Baudelaire y Morris a Benjamin y Baudrillard”. “Ahora se esparcen desde América cosas vacías e indiferentes, cosas falsas, una vida postiza”, escribió Rilke. Mientras tanto todo el mundo natural se ha convertido en un mero objeto.
La práctica posmoderna se para las cosas de su historia y contexto, como en el recurso de insertar “comillas” o elementos arbitrariamente yuxtapuestos de otros períodos en la música, la pintura o las novelas. Eso da a los objetos una cierta autonomía desarraigada, mientras que los sujetos tienen poca o ninguna.
Parecemos ser objetos destruidos por la objetivación, con nuestra grandeza y autenticidad perdidas. Somos como el esquizofrénico que se ve a sí mismo activamente como a una cosa.
Hay una frialdad, incluso una falta de vida, cada vez más imposible de negar. Una palpable situación de “algo ausente” es inherente al indiscutible empobrecimiento de un mundo que se objetiviza a sí mismo. Nuestra única esperanza puede residir, precisamente, en el hecho de que la locura del conjunto es sólo aparente.
Todavía sostienen algunos que la reificación es una necesidad ontológica en un mundo complejo, lo cual es exactamente lo significativo. El acto de des-reificación debe ser la vuelta a una vida simple, no dividida. La vida congelada y disimulada en las cosas no puede volver a despertar sin una vasta de-construcción de este cada vez más estandarizado, masificado, extraviado mundo.
Hasta fecha muy reciente –hasta la civilización- la naturaleza fue un sujeto, no un objeto. En las sociedades de cazadores-recolectores no existía una división estricta o una jerarquía entre lo humano y lo no humano. Es preciso restaurar la naturaleza participativa de las conexiones desvanecidas, aquella condición en que el sentido estaba vivo, no objetivado en una cuadrícula de cultura simbólica. La visión tan positiva que tenemos ahora de la prehistoria supone una perspectiva de recuerdo anticipatorio: ahí está el horizonte de la reconciliación sujeto-objeto.
Esta anterior participación con la naturaleza es el reverso de la dominación y el distanciamiento que se encuentra en el corazón de la reificación. Nos recuerda que todo deseo es un deseo de relación, tanto reciproca como animada. Hacer de ello algo cercano, o presente, constituye un proyecto práctico gigantesco, que pondrá fin a esta época oscura.
(Traducción de Francisco Campuzano)
* Este trabajo, titulado originalmente “Things We Do”, apareció en la revista Anarchy (Columbia), nº 45, primavera-verano de 1998.
** John Zerzan es un filósofo y sociólogo. Vinculado al ala “primitivista” del anarquismo norteamericano, su nombre saltó relativamente a la fama tras los acontecimientos de Seattle de hace dos años, de los cuales se les considera inspirador. Colabora habitualmente con la revista Anarchy.